Lo que comenzó como una cábala se transformó en un fenómeno viral. Desde que comenzaron a regalar las habitaciones, Argentina no volvió a perder y logró consagrarse campeona del mundo.
Actualmente, la pareja de Villa Mercedes, San Luis, ha cambiado la recepción de sus hoteles por las tribunas de los mundiales, viajando por primera vez para seguir a la Selección. En un diálogo, afirmaron que están listos para realizar cualquier sacrificio con tal de acompañar al equipo hasta el último partido.
Silvina y Marcelo, con más de 25 años administrando una cadena de cuatro hoteles que construyeron desde cero, recordaron cómo todo cobró impulso durante el Mundial de Qatar 2022: “Muchos creen que fue marketing, pero en realidad nació como una cábala. Dijimos que, si lo hacíamos, tenía que ser de verdad. El hotel iba a ser gratis mientras jugara Argentina”, señaló Marcelo.
La apuesta significaba renunciar a toda la facturación de esos días, pero la iniciativa se volvió viral a nivel nacional. “Empezó por amor a la Selección, a nuestro país y a nuestros clientes; luego se hizo viral”, explicó Silvina.
El viaje a un Mundial era un sueño postergado. No pudieron asistir a Qatar por coincidir con la celebración de los 15 años de una de sus hijas, pero para el Mundial 2026 no dejarán pasar la oportunidad: “Trabajamos hasta cinco minutos antes de salir para Buenos Aires. Cuando llegué aquí, me solté a llorar. No podía creer que estaba viviendo un Mundial”, contó Silvina.
La experiencia en la cancha dejó una huella imborrable: “A mí me pegó muy fuerte. Entré al estadio y lloré como nunca durante el himno”, recordó Marcelo.
La pareja tuvo la oportunidad de ver a la Selección en la fase de grupos y ahora busca más entradas para continuar apoyando al equipo. A pesar de los altos precios, no pierden la esperanza: “Nos piden 3500 dólares por una entrada, nosotros podemos pagar 1500. Si no conseguimos, iremos a la puerta del estadio con un cartel”, dijeron.
No obstante, están dispuestos a hacer lo que sea necesario para acompañar a Argentina: “Empiezo a vender pases anuales del hotel, promociones… Lo que haga falta”, admitió Marcelo.
Silvina se muestra decidida a ir más allá: “Si hace falta, vendemos hasta la camioneta. Lo material no me interesa. Si hay que dejar todo por la Selección, se deja”.
Desde su llegada a Estados Unidos, la pareja está en modo Mundial, llenando su equipaje con camisetas, pelucas, banderas, anteojos y hasta bikinis con los colores de la albiceleste: “No traje nada de otro color. Vine a un Mundial y estoy vestida de celeste y blanco todos los días”, aseguró.
Mientras aguardan el próximo partido ante Cabo Verde en Miami, han decidido cómo proseguir en su aventura: “Vamos hasta la final y, pase lo que pase, dejaremos todo por la selección”, afirmó la pareja.


















