A las 11:40 horas, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires registraba un incremento del 1,6%, alcanzando los 3.240.000 puntos. Las acciones de empresas argentinas que se comercializan en dólares en Wall Street también mostraron ganancias, destacándose los títulos bancarios, con aumentos de BBVA (+7,5%) y Banco Supervielle (+6,9%).
Los bonos soberanos en dólares, tanto Globales como Bonares, subieron en promedio un 0,2%. Por su parte, el riesgo país, medido por JP Morgan, disminuyó en dos unidades, situándose en 412 puntos básicos, un nivel que no se observaba desde el 24 de abril de 2018, cuando alcanzó un mínimo de 403 puntos.
“Es fundamental entender que desde el primer día este es un Gobierno comprometido con el cumplimiento de todas las obligaciones”, subrayó el funcionario. Además, agregó que “la nueva deuda se emite exclusivamente para refinanciar el capital de la deuda heredada”, mientras que los intereses se financian con superávit fiscal.
Durante la presentación, junto a José Luiz Daza y Federico Furiase, Caputo destacó que “la mayoría refinancia capital e intereses, nosotros solo refinanciamos el capital. Esto es crucial porque la deuda se mide en relación a la cantidad de deuda y PBI. Si la deuda crece, esa relación aumenta y puede llevar a la insolvencia intertemporal. En nuestro caso, hemos decidido que la relación deuda-PBI sea cada vez más baja para mantenernos solventes en el tiempo. Al mantener la deuda y amortizarla, esa relación disminuye, y el peso de la deuda en relación a la economía se vuelve menor”.
Con respecto a la posibilidad de un regreso a los mercados internacionales con la emisión de nuevos bonos a mediano y largo plazo, Caputo subrayó que “el programa tiene opcionalidad y es conservador. Hay varias iniciativas en las que estamos trabajando desde hace tiempo y una de ellas es acceder a los mercados este año o el próximo. Sin embargo, para nosotros es solo una opción, no un objetivo”, señaló el titular de la cartera económica.
“Refinanciar a tasas cada vez más bajas es esencial. Actualmente, nos estamos financiando al 6% a 10 años. Una menor tasa implica un gasto fiscal menor o un superávit mayor para disminuir impuestos. Esto resulta positivo para reducir la dependencia que Argentina ha tenido de Wall Street”, agregó Caputo. Asimismo, enfatizó que “el orden macroeconómico resguarda al país de shocks tanto externos como internos”.
El clima favorable para los activos argentinos también se sustenta en el moderado avance de las acciones estadounidenses, que experimentaban un alivio ante la disminución de la presión en el sector tecnológico, la estabilización de los precios del petróleo y la evaluación por parte de los inversores de los próximos datos económicos en Estados Unidos sobre la economía y la posible subida de tasas de interés.
El índice Nasdaq Composite, que incluye una fuerte representación de empresas tecnológicas, creció un 0,8%, mientras que el S&P 500 avanzó un 0,5%. Por su parte, el Dow Jones Industrial Average incrementó un 0,2%, tras cerrar una semana récord, aunque acortada por un feriado.
Las acciones del sector tecnológico fueron las principales impulsoras de estas ganancias, indicando un posible renacer de la confianza en la inteligencia artificial, tras la caída de las acciones de semiconductores a finales de junio. Hon Hai, proveedor de Nvidia, también conocido como Foxconn, reportó un aumento de más del esperado en sus ventas trimestrales, lo que sugiere una demanda sostenida en el sector de la IA.
La atención se centra ahora en los resultados trimestrales de Samsung Electronics, que se darán a conocer el martes. Se anticipa que el mayor fabricante mundial de chips de memoria reportará una ganancia 18 veces mayor en comparación con el año anterior, superando la cifra total de 2025.
En el ámbito de los precios de petróleo, se observó una caída del 0,2%, con el barril de Brent fijado en 72 USD para septiembre, tras el acuerdo de la OPEP+ que decidió aumentar sus metas de producción y la reactivación de flujos a través del Estrecho de Ormuz. Esto ha aliviado las preocupaciones sobre posibles presiones inflacionarias.
En el contexto macroeconómico, las miradas están puestas en los datos del sector servicios en Estados Unidos, que podrían arrojar luces sobre la situación económica, especialmente después del informe de empleo de junio, que alteró las expectativas sobre las tasas de interés. Esto dispuso el camino para la publicación de las actas de la primera reunión de la Reserva Federal con Kevin Warsh al mando, programada para el miércoles.

















