El partido disputado en el Dallas Stadium el martes pasado vio a España imponerse claramente por 2-0, frustrando las expectativas de una selección francesa que llegaba con la etiqueta de favorita, tras haber ganado en Rusia 2018 y haber sido subcampeona en Qatar 2022. La reacción posterior al encuentro en el vestuario fue inmediata. La mayoría de los futbolistas expresaron su desconcierto ante la decisión de Deschamps de alinear a Tchouaméni desde el arranque a pesar de sus recientes problemas físicos, así como la elección de reemplazar a Rabiot en un momento crítico del enfrentamiento contra los actuales campeones europeos.
La incomodidad se incrementó cuando, en la segunda mitad, el seleccionador mantuvo el mismo planteamiento y solo hizo cambios directos en los nombres, sin variar la estrategia. Entraron Barcola por Doué, Olise por Cherki y Digne por Hernández, pero la estructura general se mantuvo intacta. “Kylian Mbappé, poco después de la derrota ante España (0-2), dio pie a una discusión sobre un mediocampo muchas veces descoordinado y sus situaciones de uno contra uno que quedaron sin resolución”, se indicó. Además, se mencionó que “Ousmane Dembélé expresó su desacuerdo con la presión incierta de sus compañeros y, como líder, no dudó en comunicar su preocupación durante el descanso”.
La gestión del mediocampo se convirtió en uno de los puntos más debatidos. Fuentes señalaron que la decisión de mantener a Aurélien Tchouaméni en el campo sorprendió incluso a los jugadores más experimentados, considerando que el futbolista del Real Madrid había arrastrado una lesión en el aductor sufrida antes de los octavos de final contra Paraguay. Asimismo, la sustitución de Manu Koné, quien cometió una falta que casi le cuesta la expulsión, también generó confusión en el conjunto.
La atmósfera en el vestuario se tornó tensa y, según los informes, resultó incomprensible que Deschamps decidiera mantener a Tchouaméni en el once titular y lo dejara en el campo en la segunda parte contra España, mientras que Rabiot fue sustituido. Parte del plantel considera que esta decisión fue errónea y que pudo haber influido en la eliminación en semifinales del torneo.
“Algunos jugadores franceses no lograron entender ciertas decisiones de Didier Deschamps en el partido contra España (0-2). En particular, cuestionaron la sustitución de Adrien Rabiot al finalizar el primer tiempo y la continuidad de Aurélien Tchouaméni en el once inicial”, detallaron las fuentes.
Esta derrota representa un fuerte revés para el equipo, que ya había vivido experiencias similares, como la final de 2022 contra Argentina en Doha. La falta de reacción del banquillo fue objeto de análisis tanto en medios franceses como dentro del propio plantel, que quedó sin respuestas ante la superioridad del equipo dirigido por Luis de la Fuente.
“Es una noche que perseguirá a Didier Deschamps durante meses, quizás años. ¿Qué habría podido hacer para contrarrestar el dominio de España en esta semifinal del Mundial?”, reflexionó un medio sobre el entrenador, quien ha anunciado que no continuará al mando del equipo tras esta Copa del Mundo. Todo indica que su sucesor será Zinedine Zidane.
Ahora, la selección de Francia se enfocará en intentar conquistar el tercer puesto del podio. El sábado, en Miami, se medirá ante Inglaterra, que también viene de ser eliminada, en su caso por 2-1 ante Argentina en la otra semifinal.

















