El acto emotivo tuvo lugar en Pasteur al 633, en el barrio porteño de Once, frente a la sede de la mutual. La ceremonia contó con la presencia del presidente Javier Milei, miembros de su Gabinete y otros líderes políticos.
A las 09:53, hora en la que se perpetró el ataque que dejó 85 muertos y más de 300 heridos, comenzó el evento, que fue conducido por el actor Martín Seefeld.
Osvaldo Armoza, presidente de la AMIA, abrió su discurso destacando que, “luego de 32 años, el terrorismo asesino” no ha logrado “vencer” a la comunidad: “Nos dejó una herida profunda, pero seguimos de pie y así seguiremos”.
A continuación, Armoza centró sus críticas en la investigación, que considera estancada en la Justicia federal, y exigió el avance del juicio en ausencia para los acusados. “En el último año no ha habido novedades significativas en la causa. Es como si estuviera detenida, adormecida o cajoneada”, sostuvo el presidente de la AMIA.
Asimismo, solicitó a la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal, compuesta por Diego Barroetaveña, Javier Carbajo y Ángela Ledesma, que se pronuncie sobre la validez del juicio en ausencia. “No podemos seguir atrapados en laberintos burocráticos”, agregó.
Armoza también criticó al juez Daniel Rafecas, encargado de la instrucción de la causa, pidiendo que tome medidas inmediatas para que se avance hacia el juicio oral: “Es incomprensible esta lentitud en permitir que el proceso sobre el juicio en ausencia siga avanzando”.
Si bien destacó al fiscal Sebastián Basso, solicitó una mayor profundidad en la investigación y calificó como “nulo” el accionar del fiscal Gonzalo Miranda, pidiendo al procurador general, Eduardo Casal, que revise su designación.
Para finalizar, Armoza dirigió su mensaje hacia Milei, quien lo escuchaba atentamente, subrayando la vulnerabilidad de la Triple Frontera y los pasos limítrofes con Bolivia y Chile. “La vulnerabilidad de nuestros límites geográficos es un riesgo que ya no podemos permitirnos”, concluyó Armoza.


















