El debate interno en el peronismo se agudiza a medida que se acercan las elecciones presidenciales del próximo año. Aníbal Fernández, ex jefe de Gabinete, se involucró en la discusión interna, brindando su apoyo a la posible candidatura de Axel Kicillof y afirmando que, en caso de no llegar a un consenso, las diferencias deberían resolverse en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). También expresó su distanciamiento de La Cámpora y abordó la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner.
En una conversación, Fernández identificó a Kicillof como “el único candidato que tiene el peronismo” en la actualidad, señalando que la resolución de la interna debe darse a través de acuerdos o, de no ser posible, en las PASO. “Si no se ponen de acuerdo, hay que ir a una primaria abierta, simultánea y obligatoria”, indicó, argumentando que la elección debe ser transparente y que los votantes elijan de manera directa.
Al ser consultado sobre una posible competencia entre Kicillof y Cristina, Fernández opinó que, si no hay acuerdo, ambos deberían enfrentarse en internas. Resaltó que los liderazgos dentro del peronismo deben surgir de la competencia y del respaldo que brinda el voto popular: “Esos liderazgos naturales no piden permiso, entran. Es un liderazgo natural”.
Fernández también se manifestó sobre Cristina Fernández de Kirchner, sosteniendo que debería estar libre ya que “es inocente” y no está involucrada en lo que se ha dicho en su contra. Agregó que la lucha por su libertad debería plantearse en instancias internacionales de derechos humanos.
El ex jefe de Gabinete criticó la campaña “Cristina libre”, considerándola un error y una falta de sentido, ya que, a su juicio, la ex presidenta enfrenta limitaciones judiciales concretas. Defendió su inocencia, haciendo hincapié en las irregularidades del proceso judicial del que fue objeto, aludiendo al principio de non bis in idem, que prohíbe que una persona sea juzgada dos veces por el mismo hecho.
“Ella había sido juzgada en Santa Cruz y volvieron a traer el expediente y la volvieron a juzgar”, argumentó, insistiendo en que este tipo de situaciones no pueden repetirse. En este sentido, Fernández propuso elevar el caso a organismos internacionales que puedan analizar la situación de manera objetiva, señalando que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos podría intervenir y solicitar al Estado argentino una resolución acorde a la Constitución Nacional.
Las presiones de La Cámpora para que Cristina se convierta en candidata están generando tensiones en el peronismo. Fernández se distanció de este grupo, afirmando: “No me llevo bien con La Cámpora. No tengo nada que ver con lo que piensan ellos”, y señaló que sus acciones son “muy perniciosas para la política del peronismo”.
El ex funcionario subrayó que solo recibía instrucciones de Cristina o de Néstor Kirchner, mostrando desinterés por las decisiones de otros referentes. Argumentó que esta falta de unidad ha causado daño al peronismo, aclarando que sus diferencias con La Cámpora son de carácter político y no personal, y que tampoco representan automáticamente la voluntad de la ex presidenta.
A pesar de la fragmentación en el peronismo, Fernández reconoció que el espacio ha logrado resolver acuerdos en momentos clave. En este contexto, manifestó que, aun en medio de las disputas internas, el peronismo suele unirse ante decisiones trascendentes.
Al ser consultado sobre la gestión de gobiernos peronistas recientes y la situación económica, brindó una defensa del manejo fiscal de Néstor Kirchner: “Con Néstor Kirchner fue con quien tuvimos superávit”, y reconoció que se deben considerar las circunstancias globales al momento de implementar políticas.
Sobre la administración de Javier Milei, Fernández se mostró crítico, aunque mencionó que el peronismo, al regresar al poder, debe replantear las políticas y mantener aquellas que resulten beneficiosas para la población. “Lleguemos y empecemos a revisar lo que tuvo condiciones positivas y el pueblo lo aceptó”, expresó.
El ex jefe de Gabinete destacó la relevancia de presentar propuestas claras y afirmó que las falsas promesas deben ser eliminadas del espacio político. En cuanto a la elección en la provincia de Buenos Aires, mencionó que ser gobernador requiere más que haber ocupado el cargo de intendente o legislador; se necesita ser una figura reconocida a nivel nacional.
Con respecto a la competencia con Diego Santilli y otros opositores, Fernández sostuvo que la clave es “dar la pelea” y enfatizó en la necesidad de encontrar figuras con vocación y capacidad para representar al peronismo en las inminentes elecciones.


















