Según los datos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), durante ese mes ingresaron $13.656 millones por este concepto, lo que representó un incremento real del 35,5% frente al mismo período del año anterior, de acuerdo con estimaciones del sector privado.
La evolución mensual de 2026 mostró una tendencia ascendente. En enero la recaudación fue de $10.951 millones, en febrero alcanzó $11.054 millones, en marzo llegó a $10.957 millones, en abril sumó $12.498 millones y en mayo totalizó $12.712 millones.
En el acumulado del primer semestre, los ingresos alcanzaron $71.828 millones, con una suba real del 37,8% respecto del mismo período anterior. Ese monto ya supera la recaudación total registrada durante 2025, que había alcanzado $93.658 millones, cuando todavía restaban seis meses para completar el año.
La comparación con 2024 también muestra una evolución significativa. Durante ese año, los ingresos por este concepto habían totalizado $39.500 millones, mientras que el primer semestre de 2026 superó ese valor en un 81%.
La diferenciación específica de este impuesto dentro de los registros oficiales comenzó en enero de 2025. Los datos correspondientes a 2024 corresponden a una estimación elaborada a partir de la variación interanual observada en la recaudación del año siguiente.
Los fondos obtenidos mediante este tributo se distribuyen en un 95% según los criterios establecidos por la Ley de Coparticipación Federal de Impuestos, mientras que el 5% restante tiene como destino ARSAT.
El impuesto indirecto, creado mediante la Ley 27.346, alcanza a las apuestas y juegos de azar realizados en el país a través de plataformas digitales, independientemente del dispositivo utilizado para acceder.
La evolución de la recaudación se encuentra vinculada al movimiento de dinero dentro de las plataformas habilitadas. En ese sentido, el crecimiento registrado durante el mes de inicio del Mundial refleja un aumento en la actividad de este segmento.
El tributo no grava las ganancias obtenidas por las plataformas, sino que alcanza los depósitos realizados por los usuarios. Las plataformas funcionan como agentes de percepción y deben ingresar esos montos al organismo recaudador.
El esquema contempla diferentes alícuotas según las características de la operación. La normativa establece una tasa del 5% sobre el valor neto de los depósitos efectuados por los apostadores en sus cuentas de juego, con la posibilidad de reducirla al 2,5% bajo determinadas condiciones de inversión, mientras que puede elevarse hasta el 15% en operaciones con participación del exterior.
Además, las empresas que participan de esta actividad están alcanzadas por otros tributos, entre ellos el Impuesto a las Ganancias, el IVA y otros gravámenes vinculados a las licencias y operaciones del sector.
Entre enero y julio, los depósitos realizados en plataformas legales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires superaron los $50.000 millones. Durante el Mundial, el volumen de apuestas registró un incremento del 80%, sin contemplar las operaciones realizadas en plataformas del exterior.
Durante el período comprendido entre enero y la final del torneo también aumentó la cantidad de usuarios registrados en plataformas autorizadas en la Ciudad, con un crecimiento del 21% y cerca de 200.000 nuevos jugadores.
El promedio diario de depósitos pasó de $1.400 millones antes del Mundial a $2.600 millones durante la competencia, lo que representa una suba nominal del 85,7%.
La edición 2026 del torneo incorporó pausas de hidratación durante los partidos, momentos en los que se observó una mayor presencia publicitaria de plataformas de apuestas. Según un análisis del sector privado, esas interrupciones estuvieron acompañadas por aumentos en las búsquedas relacionadas con apuestas online.
El mismo análisis señaló que estas pausas pueden funcionar como momentos de estímulo para dirigir la atención de los espectadores hacia plataformas de apuestas deportivas.
Desde el ámbito de la salud mental se advirtió sobre el crecimiento de las consultas vinculadas con apuestas deportivas, especialmente entre adultos jóvenes de entre 15 y 30 años. También se señaló que se trata de un fenómeno con fuerte presencia masculina y con una dinámica de difusión grupal.
El impacto definitivo del Mundial sobre la incorporación de nuevos apostadores todavía requiere evaluación, aunque el incremento de la actividad durante el torneo mostró una mayor exposición del fenómeno.


















