La medida fue oficializada mediante los decretos 695/2026 y 696/2026, publicados en el Boletín Oficial, que establecen el alcance del beneficio para el personal dependiente del Ministerio de Defensa y del Ministerio de Seguridad Nacional, respectivamente.
De acuerdo con la normativa, el bono tendrá carácter remunerativo, por lo que será considerado para el cálculo de aportes y contribuciones previsionales. Sin embargo, no será bonificable, por lo que no será utilizado como base para determinar otros suplementos que se calculan como porcentaje del salario.
El pago será otorgado una sola vez a cada beneficiario y será financiado con los créditos presupuestarios asignados a las jurisdicciones correspondientes dentro del Presupuesto General de la Administración Pública Nacional.
Los decretos fundamentan la decisión en la necesidad de adecuar los ingresos del personal y preservar el poder adquisitivo de las remuneraciones, teniendo en cuenta las responsabilidades y características de las tareas que desarrollan.
En el ámbito del Ministerio de Defensa, el beneficio alcanzará al personal militar en actividad de las Fuerzas Armadas, al personal de la Policía de Establecimientos Navales y al personal civil que cumple funciones vinculadas con la inteligencia de las Fuerzas Armadas.
Por su parte, la medida correspondiente al área de Seguridad Nacional incluye al personal en actividad de la Gendarmería Nacional, además de los estudiantes de esa fuerza. También contempla a los efectivos de la Prefectura Naval Argentina y de la Policía Federal Argentina.
El alcance del bono se extiende además al personal activo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria y al personal con estado penitenciario en actividad, incluidos los alumnos del Servicio Penitenciario Federal. También comprende al personal en actividad de la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal, dependiente del Ministerio de Seguridad Nacional.
Desde el Gobierno señalaron que la medida busca reconocer y sostener la jerarquización del personal de las fuerzas federales en función de la capacidad, responsabilidad y dedicación requeridas para el cumplimiento de sus tareas.
Los dos decretos establecen un beneficio con las mismas características: un pago único de $50.000, de carácter remunerativo y no bonificable, dentro del esquema de medidas salariales implementadas durante el año para el personal de las Fuerzas Armadas y de seguridad.


















