Este jueves, las acciones de compañías vinculadas con las criptomonedas y la tecnología blockchain también avanzaron luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, reclamara al Congreso que avance con un marco regulatorio para los activos digitales.
Trump pidió el miércoles que los legisladores aprueben una “versión justa de la Clarity Act”, un proyecto respaldado por el sector que permanece frenado en el Senado. La iniciativa busca establecer si las criptomonedas deben ser consideradas valores negociables o productos básicos y definir las competencias de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y de la Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos (CFTC).
En este contexto, bitcoin se convirtió en el decimotercer activo de mayor valor del mundo y superó a Meta. La criptomoneda, que durante un período se mantuvo alrededor de los US$60.000, llegó a rozar los US$80.000.
El movimiento respondió a una combinación de factores. Entre ellos aparecen mejores condiciones de liquidez, una menor presión sobre el dólar, expectativas favorables para los activos de riesgo y el cierre masivo de posiciones que apostaban a una caída de bitcoin.
A esto se sumaron señales provenientes de las autoridades estadounidenses. El aumento de las recompras de bonos de largo plazo por parte del Tesoro redujo los rendimientos de esos instrumentos y favoreció el apetito por activos de mayor riesgo.
Durante los últimos días también se produjeron avances en materia regulatoria. El 19 de agosto, Trump respaldó durante un encuentro en la Casa Blanca con representantes del sector el trabajo de la CFTC para incorporar plataformas de futuros perpetuos a un marco regulado. Al día siguiente, la SEC propuso nuevas reglas para facilitar la emisión de activos digitales y reducir la incertidumbre regulatoria.
Otro de los factores que impulsó la cotización fue el denominado “short squeeze”. Una parte de los inversores había tomado posiciones esperando una caída de bitcoin. Cuando el precio comenzó a subir, esos operadores debieron comprar la criptomoneda para cerrar sus posiciones y limitar las pérdidas, lo que generó una presión compradora adicional y provocó liquidaciones de posiciones cortas por miles de millones de dólares.
El volumen de operaciones también alcanzó niveles elevados. En una de las jornadas recientes se registró el mayor volumen de negociación de bitcoin de los últimos 75 días, un 150% superior al promedio diario de ese período. La misma jornada quedó además entre las cuatro de mayor volumen de ventas del año.
El comportamiento de los inversores argentinos también mostró diferencias respecto de otros momentos de fuerte volatilidad. Durante las dos principales caídas de bitcoin de 2026, registradas el 5 de junio, con una baja del 7% en 24 horas, y el 5 de febrero, cuando la caída superó el 13%, aproximadamente ocho de cada diez dólares operados correspondieron a compras.
El escenario cambió durante la recuperación. Con bitcoin cerca de sus máximos, más de la mitad del volumen negociado correspondió a ventas. Esta dinámica refleja una tendencia de los usuarios argentinos a comprar durante períodos de fuertes caídas y vender cuando los precios atraviesan etapas de subas pronunciadas.
Los datos sobre las operaciones de usuarios argentinos también muestran un incremento significativo de la actividad. En la jornada de mayor movimiento, las ventas representaron aproximadamente el 65% de las operaciones, frente al 35% de compras. Durante los demás días, la relación se acercó al 50% para cada lado.
La evolución fue interpretada como una señal de toma de ganancias después de la fuerte suba de bitcoin, más que como una nueva ola de compras especulativas.
El repunte de la última semana combina así factores financieros, regulatorios y de posicionamiento de los inversores. Aunque la volatilidad continúa siendo elevada, el movimiento reciente llevó nuevamente a bitcoin a niveles cercanos a sus máximos y reforzó el interés por el mercado de activos digitales.

















