Uno de los participantes, empresario del sector de fabricación de calzado deportivo y con una plantilla de 15 empleados, describió la situación de la industria como “desesperante, casi terminal”. Según relató, los comercios vinculados al rubro están cerrando de manera frecuente y las empresas buscan modificar sus estrategias de producción para mantenerse en actividad.
La movilización representa una situación poco habitual para empresarios que, en general, concentran su actividad en la conducción de sus compañías. La jornada fue impulsada por distintas organizaciones del sector productivo, que además reclamaron que el Congreso analice un proyecto de Ley de Emergencia PyME. Se trató de la segunda acción pública de este tipo realizada en los últimos dos años.
De acuerdo con los datos difundidos en la convocatoria, desde la llegada de Javier Milei al Gobierno cerraron 30.633 empresas y se perdieron más de 411.613 puestos de trabajo registrados.
El impacto de la situación también fue señalado por empresarios de distintas provincias. Un propietario de una pyme mendocina con 12 empleados explicó que la empresa debe ampliar cada vez más el radio geográfico en el que busca nuevos trabajos, con operaciones en San Luis, Córdoba y Buenos Aires.
Los datos de ventas minoristas de las pymes mostraron una caída interanual del 3,8% en julio y una baja del 2,1% respecto de junio. En los primeros siete meses del año, el acumulado presentó un retroceso del 2,7%.
De las siete ramas relevadas, seis registraron bajas interanuales. Las mayores caídas correspondieron a Textil e indumentaria, con 5,6%; Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles, con 5,5%; y Alimentos y bebidas, con 5,4%. La única actividad que registró un crecimiento fue Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción, con una suba del 1%.
Otro informe señaló que en mayo había 2.371 empresas menos que en abril, con 16 meses consecutivos de descensos. En la comparación interanual, la cantidad de empresas era 16.560 menor que en mayo de 2025, lo que representó 27 meses consecutivos de caída interanual. El total registrado fue de 481.724 empresas, por debajo de las 540.282 contabilizadas en febrero de 2012.
El escenario también está marcado por dificultades de financiamiento y un aumento del endeudamiento. Datos del Banco Central muestran que la irregularidad crediticia pasó del 0,7% en octubre de 2024 al 3,5% en junio de 2026.
Un empresario de una fábrica de luminarias de Rosario, con entre 20 y 25 trabajadores, señaló que las dificultades para acceder al financiamiento y el nivel de las tasas de interés afectan el funcionamiento de la cadena de valor. Según explicó, el cierre de proveedores obliga a las empresas a buscar insumos en el exterior. También mencionó dificultades vinculadas con las certificaciones de productos y la necesidad de recurrir a laboratorios privados.
La situación también fue planteada por un empresario de una pyme metalúrgica con 43 años de trayectoria, quien describió una reducción significativa de la estructura productiva y cuestionó las condiciones actuales para la industria. Entre los principales problemas mencionó la interrupción de la cadena de pagos, los cheques rechazados por falta de fondos y las dificultades para recuperar las inversiones realizadas en materiales y producción.
Desde el sector de la construcción, un empresario cuya firma emplea a 200 trabajadores sostuvo que el mercado se encuentra en una escala muy inferior a la de años anteriores y señaló la reducción de la obra pública. Ante esa situación, explicó que la empresa busca sostenerse mediante trabajos de menor magnitud y nuevas actividades.
El reclamo de los empresarios estuvo centrado en la necesidad de sostener el nivel de actividad y revertir el deterioro que atraviesan las pequeñas y medianas empresas en diferentes sectores de la economía.

















