El resultado representó la segunda mayor variación interanual desde marzo, cuando el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) había registrado una expansión del 6,2%.
La principal incidencia positiva estuvo vinculada con la actividad de minas y canteras, que avanzó 15,6% interanual. Junto con el sector agropecuario, este rubro explicó 1,1 puntos porcentuales del crecimiento general.
El agro también mantuvo una evolución positiva, con una suba interanual del 4,6%. De esta manera, ambos sectores volvieron a concentrar buena parte del impulso de la actividad económica durante el mes.
Otros sectores mostraron una recuperación, aunque con incrementos más moderados. La industria manufacturera creció 1,9% interanual, mientras que el comercio avanzó 0,8%. En ambos casos, las actividades lograron dejar atrás las variaciones negativas registradas previamente.
La construcción también presentó una mejora y registró un crecimiento del 2,8% frente a junio del año pasado.
El desempeño de los distintos sectores mostró una diferencia marcada entre las actividades vinculadas con la producción primaria y aquellas de mayor peso en el empleo. Mientras la minería y el agro crecieron 15,6% y 4,6%, respectivamente, la industria, la construcción y el comercio registraron incrementos de entre 0,8% y 2,8%.
Un análisis privado sobre los datos señaló que esta diferencia resulta relevante debido al peso que tienen esos sectores en el empleo privado registrado. Según esa evaluación, industria, construcción y comercio concentran una parte importante de los puestos de trabajo, mientras que la minería presenta una mayor intensidad de capital y genera relativamente menos empleo en relación con su nivel de producción.


















