Según el Índice de Financiamiento PyME (IFP), elaborado por VetaCap, la tasa promedio ponderada se ubicó en el 26,84% nominal anual (TNA), frente al 26,09% registrado el mes anterior. La suba fue de 0,75 puntos porcentuales y marcó el tercer incremento mensual consecutivo.
El relevamiento contempló 36.862 operaciones realizadas a través de los principales instrumentos del Mercado Argentino de Valores (MAV), entre ellos cheques de pago diferido (CPD), pagarés y Facturas de Crédito Electrónicas (FCE).
Otro de los cambios del período fue la extensión del plazo promedio de vencimiento, que llegó a 74,3 días. Esto representó una mejora de 3,1 días respecto de agosto y mostró una mayor duración de las operaciones, aunque el financiamiento continuó concentrado en el corto plazo.
Las condiciones de acceso al crédito variaron según el instrumento utilizado y las garantías ofrecidas por las empresas. Durante septiembre, las operaciones con avales representaron el 54,3% del volumen negociado y registraron una tasa promedio del 25,73% TNA, con un incremento mensual de 1,16 puntos porcentuales.
Este segmento incluye operaciones respaldadas por sociedades de garantía recíproca (SGR), fondos de garantía estatales y otras entidades financieras. En general, los avales permiten acceder a tasas más bajas que las de los créditos sin garantías, aunque su contratación puede sumar costos que deben contemplarse al calcular el costo financiero total.
Por su parte, las operaciones no avaladas tuvieron una tasa promedio del 29,23% TNA, apenas 0,03 puntos porcentuales por debajo de agosto. Este segmento concentró el 33,4% del volumen total y registró un plazo promedio de 63,8 días, frente a los 88,2 días de las operaciones respaldadas.
La diferencia entre las tasas de los cheques de pago diferido avalados y los no garantizados se redujo a 4,98 puntos porcentuales, el nivel más bajo desde noviembre de 2022. Sin embargo, esa brecha no contempla el costo de contratar un aval y compara operaciones que pueden diferir en riesgo, plazos y características de las empresas involucradas.
Otros instrumentos también mostraron aumentos en sus tasas. Las operaciones garantizadas del MAV registraron un promedio del 24,92% TNA, con una suba de 1,22 puntos porcentuales respecto de agosto.
En tanto, las Facturas de Crédito Electrónicas se negociaron a una tasa promedio del 25,29%, lo que representó un incremento mensual de 0,37 puntos porcentuales.
En términos de volumen, el mercado pasó de aproximadamente $613.000 millones en agosto a $656.000 millones en septiembre. El plazo promedio ponderado también se extendió hasta los 74,3 días.
Pese a esta mejora, el corto plazo siguió predominando: las operaciones con vencimientos de hasta 90 días representaron el 69% del total negociado. La composición confirma que los instrumentos de vencimiento cercano continúan teniendo un peso importante en el financiamiento de las pymes.
El informe también calculó un índice de financiamiento real de +3,68%, a partir de una tasa efectiva anual (TEA) del 29,95% y una inflación mensual del 1,9%, anualizada al 25,34%.
Esta estimación se basa en el supuesto de que la inflación mensual se mantiene constante durante doce meses. Por lo tanto, el resultado es una referencia teórica y no necesariamente representa el costo real que enfrentó cada empresa para financiarse.
Además, VetaCap incorporó indicadores de operaciones en moneda extranjera mediante tres subíndices: hard dollar, para instrumentos cuyos pagos se realizan en dólares, y dos modalidades dólar linked, cuyos pagos se efectúan en pesos según tipos de cambio de referencia.
En septiembre, los tres segmentos registraron una tasa mediana del 7% TNA para operaciones de hasta un año. En el caso del hard dollar, el indicador descendió desde el 7,25% de agosto, mientras que las modalidades dólar linked mantuvieron sus valores.
Las tasas ponderadas por monto fueron del 7,62% para hard dollar, del 6,91% para dólar linked A3500 y del 7,94% para dólar linked Banco Nación.
Estas alternativas presentan distintas condiciones de pago y niveles de exposición al tipo de cambio, por lo que sus tasas no son directamente comparables con las de las operaciones denominadas en pesos.

















