Los nuevos valores establecen los topes mensuales que podrán cobrar los establecimientos educativos. Sin embargo, desde el sector advirtieron que los incrementos no alcanzan para cubrir todos los costos acumulados, especialmente los vinculados con las actualizaciones salariales docentes.
Para los colegios que reciben el 100% de subvención estatal, las cuotas máximas de noviembre serán de $39.210 para los niveles inicial y primario, $43.230 para secundaria, $49.850 para las escuelas técnicas, agrarias y artísticas, y $56.490 para el nivel superior. En diciembre, los montos pasarán a $40.380, $44.520, $51.340 y $58.180, respectivamente.
En las instituciones que cuentan con un aporte estatal del 40%, los aranceles autorizados serán considerablemente más elevados. En noviembre, las cuotas máximas alcanzarán los $177.340 para inicial y primario, $230.450 para secundaria, $263.740 para las escuelas técnicas, agrarias y artísticas, y $225.100 para el nivel superior. Para diciembre, los valores se actualizarán a $182.660, $237.360, $271.650 y $231.850, en ese orden.
La actualización fue solicitada por las instituciones educativas ante la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense, luego de los acuerdos salariales alcanzados por la administración provincial con los docentes.
Desde el sector señalaron que las demoras en la autorización de los aranceles generan un desfasaje entre los gastos que deben afrontar los establecimientos y los ingresos que pueden percibir. Según las estimaciones de la actividad, alrededor del 25% de los costos asociados a una cuota mensual quedaría sin cubrir.
Uno de los principales problemas es que los aumentos salariales se aplican antes de que las instituciones puedan trasladarlos a los aranceles. Por ejemplo, el incremento de los sueldos correspondiente a octubre recién podrá incorporarse a las cuotas de noviembre. Además, los colegios no están habilitados para cobrar retroactivamente las diferencias acumuladas durante ese período.
Esta situación obliga a los establecimientos a financiar temporalmente los mayores costos con recursos propios, sin garantías de recuperar posteriormente las sumas desembolsadas. Desde el sector consideran que el mecanismo actual de actualización no permite acompañar de manera oportuna la evolución de los gastos.
La preocupación también alcanza a enero y febrero de 2027, cuando las instituciones deben cumplir con sus obligaciones salariales durante el receso de verano, una etapa en la que no perciben los ingresos habituales de las cuotas escolares. A esto se suma la incertidumbre sobre posibles nuevos aumentos salariales durante esos meses y la falta de previsiones sobre eventuales ajustes de los aranceles.
Como antecedente, el sector recordó que durante el verano anterior se aplicaron incrementos salariales del 1% en diciembre, con incidencia en el sueldo anual complementario, del 2% en enero y del 1,5% en febrero. Esas subas tampoco pudieron trasladarse anticipadamente a las cuotas ni recuperarse después.
Ante este panorama, las instituciones reclaman una revisión del sistema de autorización de aranceles para que los aumentos contemplen en tiempo y forma los compromisos salariales. Según advirtieron, la diferencia entre la evolución de los costos y los ajustes permitidos compromete el financiamiento de los establecimientos privados que reciben subvención estatal.


















