La discusión comenzó cuando Bianco cuestionó el alineamiento internacional de la administración nacional con Estados Unidos y apuntó contra el rol del titular de Relaciones Exteriores. En ese contexto, sostuvo que “el canciller de la Argentina es Marco Rubio y Quirno es su cadete”, en referencia al secretario de Estado estadounidense.
Quirno respondió con una chicana dirigida al gobernador bonaerense Axel Kicillof. “Si nos vamos a comparar, creo que es mejor que (ser) cadete de Kiciloff”, escribió el funcionario, quien además cometió un error al escribir el apellido del mandatario provincial.
La respuesta generó una nueva réplica de Bianco, que rechazó la comparación y reivindicó su vínculo político con el gobernador. “No soy cadete de Kicillof, soy su compañero y él es mi referente. Pero veo que acabás de aceptar públicamente que sos cadete de Marco Rubio. Penoso lo tuyo”, expresó.
Más allá del cruce personal, el funcionario bonaerense centró sus críticas en el voto argentino en Naciones Unidas y en el cambio de posición respecto de Cuba. Según sostuvo, durante más de tres décadas los gobiernos democráticos argentinos habían respaldado las resoluciones contra el bloqueo estadounidense a la isla, en defensa del derecho internacional y de la soberanía de los pueblos.
Bianco consideró que la decisión de la administración de Milei rompió con esa continuidad y cuestionó que el Presidente y el canciller no condenaran las restricciones impuestas por Estados Unidos.
En ese sentido, afirmó que la Argentina dejó de contar con una política exterior propia y atribuyó la decisión al Departamento de Estado estadounidense. “La decisión se tomó en el Departamento de Estado y el canciller Quirno se limitó a ejecutarla”, sostuvo.
El ministro bonaerense también advirtió sobre las posibles consecuencias diplomáticas de este cambio de postura en relación con el reclamo argentino por las Islas Malvinas. Según planteó, el voto podría debilitar la posición nacional, dado que Cuba integra el Comité de Descolonización y respalda el reclamo argentino de soberanía.
El intercambio dejó expuestas las diferencias entre el Gobierno nacional y la administración bonaerense tanto por la relación con Estados Unidos como por los criterios que deben orientar la política exterior argentina.


















