“Entre Catamarca y San Juan ya hay 10 proyectos aprobados por un total cercano a los 23.000 millones de dólares”, afirmó el jefe de Estado. En ese marco, sostuvo que La Rioja cuenta con recursos de litio y cobre, pero que la decisión de Quintela de oponerse al régimen de incentivos dejó a la provincia sin iniciativas productivas de ese tipo.
Milei también cuestionó la emisión de los llamados Chachos, la moneda utilizada por el gobierno riojano para pagar parte de los salarios estatales. Según planteó, mientras algunas provincias apuestan por atraer inversiones, otras recurren a la emisión monetaria para afrontar sus gastos.
En contraposición, el Presidente reivindicó a los gobernadores que adhirieron al RIGI y trabajan para captar inversiones privadas. “Este es el verdadero federalismo y la verdadera inclusión”, señaló, al sostener que el desarrollo de proyectos productivos permite generar empleos de calidad y mejor remunerados, para que los habitantes puedan permanecer en sus provincias.
Como argumento a favor de la expansión minera, Milei destacó la demanda internacional de litio, impulsada por la fabricación de baterías para vehículos eléctricos, el almacenamiento de energía y el desarrollo tecnológico. Además, mencionó proyecciones de la Agencia Internacional de Energía que anticipan que la demanda del mineral se multiplicará más de tres veces hacia 2030.
El acto se realizó en Catamarca y contó con la presencia del gobernador Raúl Jalil; la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el ministro de Economía, Luis Caputo; el secretario de Energía y Minería, Daniel González, y directivos de Río Tinto.
Durante su discurso, el mandatario resaltó la ampliación de los proyectos Fénix 1B y Sal de Vida, que en conjunto implican una inversión cercana a los US$ 1.400 millones y permitirán sumar una producción anual de 25.000 toneladas de carbonato de litio.
La intervención presidencial, que duró alrededor de 15 minutos, no incluyó referencias al traslado a Estados Unidos del senador brasileño Flávio Bolsonaro, quien habría viajado a Miami a través de Argentina. El episodio generó interrogantes por el recorrido realizado y por una posible participación del Gobierno argentino.
Las sospechas se vincularon con el viaje del asesor presidencial Santiago Caputo a Puerto Iguazú el martes por la noche, en coincidencia con la salida desde esa ciudad de la aeronave que trasladó a Bolsonaro a Miami. A su vez, la Dirección Nacional de Migraciones informó que el legislador brasileño ingresó a la Argentina junto con su familia a través del puente Tancredo Neves.


















