El programa, denominado ‘Queremos Aprender’, está encabezado por Ana María Borzone, especialista en desarrollo lingüístico y cognitivo del Conicet, quien ha trabajado anteriormente en Mendoza y está extendiendo su labor en Chubut. Borzone destacó que la clave del éxito radica en la metodología de trabajo, que avanza desde el reconocimiento de palabras hasta la comprensión y producción de textos completos.
Para ello, su equipo implementó una evaluación adaptada que permite seguir el progreso de los estudiantes a lo largo de su ciclo educativo en primaria. Esta evaluación se realiza al inicio y al cierre de cada ciclo lectivo, comenzando con el reconocimiento de palabras. Cuando un alumno logra un 80% de aciertos en las palabras más desafiantes, se le permite avanzar a probar oraciones y, posteriormente, textos más complejos.
“Lo que nosotros evaluamos con el reconocimiento de palabras es el acceso al significado. Para eso, les presentamos a los alumnos dibujos y le pedimos que unan cada palabra con la imagen correspondiente. Eso nos permite verificar si realmente accede al significado de esa palabra”, explicó Borzone.
Una vez que los alumnos dominan el significado de las palabras, se evalúa su comprensión de oraciones, utilizando ilustraciones para facilitar la evaluación de oraciones más largas con distractores.
El plan se inició con un enfoque en la sala de 5 y el nivel inicial de la primaria, y el año anterior se extendió al ciclo superior, abarcando a partir de cuarto grado. El ministro de Educación de San Luis, Guillermo Araujo, indicó que el plan se basa en “cuatro patas” fundamentales: capacitación docente, provisión de materiales específicos, apoyo de referentes de alfabetización en las aulas, y un sistema de evaluaciones que ajusta las intervenciones según los resultados. Araujo también atribuyó los logros a otras políticas públicas, como la expansión de la alimentación escolar, el boleto educativo gratuito, el reinicio de concursos para directores y la universalización de la sala de 3 años.
La implementación inicial involucró formación intensiva a 100 referentes, quienes luego trabajaron en las escuelas para asistir a los docentes. Además, este año se inició una capacitación a los docentes de los Institutos de Formación Docente, aspecto considerado crucial por Borzone para la consolidación del plan. Para asegurar la continuidad de esta política, la Legislatura provincial aprobó una ley que formaliza el modelo de alfabetización, que también incluye los ejes de Matemática.
Con el objetivo de expandir el programa al primer ciclo de secundaria y cubrir toda la secundaria para 2027, San Luis cuenta con 500 escuelas en total, de las cuales 320 son primarias.
El sistema de evaluación provincial categoriza a los estudiantes en tres niveles: No alcanzó, Mínimo y Óptimo, adaptando los criterios según el grado que cursan. Por ejemplo, para primer grado, el nivel óptimo implica que un alumno puede reconocer palabras, leer oraciones y comprenderlas. A medida que avanzan hacia tercer grado, los textos se vuelven progresivamente más complejos.
Es importante destacar que la escritura también sigue una progresión similar, comenzando con dictados y avanzando hacia la producción y reescritura de textos. Borzone criticó la excesiva atención que se ha dado a la velocidad lectora en otros programas de alfabetización, afirmando que dicha medida no garantiza la comprensión. “Las palabras por minuto no indican si realmente los alumnos acceden a su significado”, puntualizó.
Los resultados en lectura reflejan un avance notable: en primer grado, el porcentaje de alumnos alcanzando el nivel mínimo esperado subió del 10% al 39,5%; en segundo grado, el nivel óptimo pasó del 20,3% al 59,4%, y en tercer grado, un 74% de los estudiantes ya cumple con las expectativas de lectura.
En cuanto a la escritura, en primer grado, el 89,8% no alcanzaba las habilidades básicas en 2025; hoy esa cifra ha disminuido al 70,1%. En segundo grado, solo un 13,6% permanece por debajo del nivel mínimo, y en tercer grado, el porcentaje de alumnos alcanzando el nivel óptimo se incrementó del 40,2% al 83% en un año.
Borzone destacó que la implementación del plan es más efectiva en una provincia pequeña como San Luis, que facilita la ejecución de programas personalizados, además de resaltar la importancia de las capacitaciones intensivas que continuarán ofrecidas. La semana pasada, se publicaron los resultados de la prueba Aprender, que revelaron mejoras en Lengua en todas las provincias, siendo San Luis una de las que presentó un avance ligeramente superior al promedio.
Sin embargo, Borzone criticó a la administración nacional por la falta de objetivos uniformes de alfabetización, lo cual genera disparidades en los parámetros utilizados por cada jurisdicción. Esto podría llevar a que provincias con estándares variados informen resultados óptimos sin una verdadera comparativa de comprendimiento.


















