Este martes, la ciudad de Buenos Aires amanecerá con cielo parcialmente nublado, similar a los días anteriores, y sin probabilidades de lluvia. La temperatura mínima se situará en 7 °C, con ráfagas de viento del sur que comenzaron a soplar la noche del lunes, con velocidades que oscilarán entre 13 y 22 km/h.
El miércoles se prevé un panorama comparable, aunque la temperatura máxima podría llegar a los 18 °C, es decir, dos grados más que el día previo, con mínimas de 11 °C. Sin embargo, este frío empezará a disiparse: desde el jueves, un flujo sostenido de aire cálido del norte provocará modificaciones en gran parte del país, con temperaturas que para el viernes podrían alcanzar hasta 34 °C en el norte argentino y superar los 20 °C en el Área Metropolitana de Buenos Aires, de acuerdo a lo que explicaron desde Meteored. No obstante, hay una probabilidad de tormentas aisladas que varía entre el 10 y el 40 por ciento, dependiendo de la franja horaria.
Este cambio climático responde a un ingreso de aire cálido proveniente del norte, que avanzará sobre la mayor parte del territorio en los próximos días, según los modelos de Meteored. Este fenómeno traerá no solo temperaturas más elevadas, sino también un aumento de la humedad, lo cual generará condiciones de inestabilidad hacia el cierre de la semana.
El viernes se anticipa como el día más representativo del cambio a nivel nacional. En el norte argentino, las temperaturas máximas oscilarán entre 28 °C y 34 °C, mientras que en la región central se mantendrán entre 20 °C y 24 °C. Para dar una idea del aumento de temperaturas, en esta época del año, el rango habitual de máximas está entre 18 °C y 22 °C durante el día, con mínimas que rondan entre 3 °C y 13 °C en valles y llanuras.
A medida que el calor avanza desde el norte, el oeste del país enfrentará un panorama diferente. El sur de Mendoza se encuentra bajo alerta amarilla por viento Zonda tanto el martes como el jueves, con ráfagas que podrían superar los 70 km/h, y velocidades sostenidas entre 30 y 45 km/h. San Juan también tendrá que estar alerta, especialmente en zonas cercanas a la cordillera. Este fenómeno climático, caracterizado por ser seco y caliente, desciende desde la cordillera y puede causar un descenso abrupto de la humedad, un incremento repentino de la temperatura y una reducción significativa de la visibilidad en breves momentos.
En condiciones similares se encuentran las áreas de puna y cordillera de Jujuy, Salta, Catamarca y La Rioja, bajo aviso por vientos occidentales que alcanzarán entre 65 y 80 km/h, con ráfagas que podrían superar los 110 km/h. Las zonas afectadas incluyen regiones de alta montaña como la Puna de Cachi, la Puna de Los Andes, la Cordillera de Rinconada y la Cordillera de Vinchina, entre otras.
Al mismo tiempo, la región cordillerana que comprende el oeste de Neuquén y Río Negro está bajo alerta amarilla por lluvias. Se recomienda a la población mantenerse a resguardo, no sacar basura, limpiar desagües y sumideros, evitar zonas inundables y desconectar el suministro eléctrico si ingresa agua al hogar.


















