Para los departamentos de tres ambientes, el alquiler mensual puede superar los $1.120.000. Este aumento de precios se produce en un contexto de inflación y salarios que limitan el acceso a la vivienda.
El costo promedio de un departamento de dos ambientes en el Gran Buenos Aires Sur se sitúa en $621.000 al mes, cifra que asciende a $632.000 en el Gran Buenos Aires Oeste y a más de $800.000 en el norte.
Respecto a los alquileres de tres ambientes, el costo mínimo en el sur se aproxima a $849.000, baja a $819.000 en el oeste y alcanza $1.123.000 en el norte.
Un análisis de los datos revela que los alquileres en el Gran Buenos Aires han tenido un incremento del 10,6% en el periodo considerado, cifra que se encuentra por debajo de la inflación acumulada del 17,1%, según información del sector privado. Esta diferencia puede ser atribuida a una desaceleración en el aumento de precios, en contraposición con períodos anteriores.
Para evaluar el impacto en los hogares, se utilizó como referencia el salario promedio de los trabajadores registrados, medido por el RIPTE. En abril, el salario se situó en aproximadamente $1.800.000. Redondeando, el ingreso mensual llega a cerca de $2.000.000. De esta cantidad, alrededor de la mitad se destina al alquiler de un departamento de dos ambientes en las zonas más accesibles de Gran Buenos Aires.
Este porcentaje no incluye las expensas, que deben sumarse al monto mensual y que, según datos del sector, presentan un aumento en los niveles de morosidad. Los inquilinos que no logran cubrir todos los gastos suelen priorizar el pago del alquiler ante las expensas y los servicios públicos. Esta situación afecta la economía diaria y reduce el ingreso disponible para otros gastos esenciales.
La carga del alquiler en el presupuesto mensual obliga a las familias a reajustar sus gastos. En muchas ocasiones, la suma de alquiler, expensas y tarifas representa más de la mitad del ingreso, lo cual dificulta la posibilidad de ahorro y limita la capacidad de consumo.
El incremento de la morosidad en las expensas evidencia el esfuerzo que deben hacer los hogares para cumplir con sus obligaciones. La decisión de priorizar el pago del alquiler proviene de la necesidad de asegurar la vivienda, aun cuando eso implique posponer otros gastos.
La tendencia de los precios de alquiler en el Gran Buenos Aires indica que, a pesar de la reciente desaceleración, el acceso a la vivienda sigue siendo un reto considerable para quienes dependen del salario como principal fuente de ingresos.


















