El tipo de cambio oficial se incrementó tres pesos, lo que representa un aumento del 0,2%, ubicándose en $1.481, y reduciendo a solo un peso la baja sufrida en julio. En lo que va de 2026, el aumento totaliza 26 pesos, es decir, un 1,8 por ciento.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) estableció un límite superior en su régimen de bandas cambiarias en $1.831,31, situando al dólar mayorista a un 23,7% de ese nivel para la intervención oficial.
Un economista del sector financiero explicó que el contexto internacional más favorable beneficia a las monedas de la región, mientras que el dólar mayorista se mantiene estable en torno a los $1.480, en un mercado que muestra una mayor oferta luego del último ajuste. Además, señaló que la estabilidad financiera también se observa en las tasas de corto plazo, donde las licitaciones funcionan como un mecanismo para equilibrar las compras del Banco Central y sostener relativamente estable la cantidad de pesos en circulación, a la espera de una recuperación de la demanda de dinero.
El dólar para el público se mantuvo sin cambios a $1.500 para la venta en el Banco Nación, mientras que el dólar blue experimentó un aumento de diez pesos o 0,7%, situándose en $1.540 para la venta.
El dólar informal acumuló una suba de 25 pesos en julio, alcanzando su precio más alto desde el 22 de octubre, es decir, nueve meses atrás. Las agencias de cambio están comprando esta divisa a $1.520, lo que representa 70 pesos o un 4,8% más que los $1.450 que ofrecen los bancos, una brecha que motiva la liquidación de billetes atesorados en el comercio informal.
“La combinación de compras oficiales de divisas, estabilidad cambiaria y menor inflación refuerza la señal de una mejora en la consistencia macroeconómica. La debilidad de la demanda privada de dólares permitió al BCRA recomponer reservas sin trasladar presión al peso, aun fuera del pico estacional de liquidaciones agrícolas. En paralelo, la liquidez en pesos se mantuvo holgada, aunque menos abundante que a comienzos de mes, permitiendo una elevada demanda en la licitación del Tesoro”, explicaron especialistas económicos.
Se observó que “si se mantiene contenida la demanda privada de divisas, el BCRA podría seguir acumulando reservas con un impacto limitado sobre el tipo de cambio. La evolución de la liquidez dependerá del manejo de los excedentes en pesos y de la capacidad del Tesoro para evitar presiones innecesarias sobre las tasas de corto plazo. En este sentido, el evento relevante será el canje de la Lelink de julio, que debería descomprimir las presiones cambiarias de fin de mes”, se destacó desde el sector.
En el ámbito local, el Indec dará a conocer esta semana los datos oficiales de la balanza comercial de junio, el desempeño económico de mayo y los resultados de una nueva licitación de bonos del Ministerio de Economía.
Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario realiza una proyección sobre el ingreso histórico de divisas, anticipando que la liquidación de sectores como el agropecuario, minero y energético alcanzará los USD 57.168 millones durante 2026. Este volumen superará el récord de 2022 y representará un salto significativo en comparación con los USD 50.381 millones del año anterior. Se espera que el segundo semestre concentre la mayor entrada de dólares, con USD 29.793 millones frente a USD 27.375 millones de la primera mitad del año.
Un especialista del sector financiero señaló que el crecimiento de la actividad energética permite reducir la dependencia de la estacionalidad del sector agropecuario y garantizar un ingreso más constante de divisas. Según explicó, pese a la caída de los precios internacionales, el agro continuará siendo el principal generador de exportaciones, con una proyección de USD 34.897 millones. Además, destacó que la minería podría aportar más de USD 9.000 millones a partir de la producción de litio, oro y plata, mientras que el sector energético alcanzaría exportaciones superiores a USD 14.400 millones y un superávit comercial de más de USD 12.000 millones.


















