Después de una caída del 1,5% mensual desestacionalizado en abril, se estima que la actividad habría crecido un 0,3% en mayo, indicando una moderada recuperación, aunque con resultados dispares entre los indicadores evaluados. Según el informe, este aumento representa “un nuevo rebote en un año donde el crecimiento no logra consolidarse de manera sostenida durante dos meses”. Para la consultora, existe un patrón de “serrucho” en el nivel de actividad a lo largo de este año.
En el ámbito industrial, el sector siderúrgico impulsó el índice hacia arriba: la producción de acero laminado en caliente creció un 26,6%, mientras que los aceros no planos subieron un 4,5% y los laminados en frío un 2,6%. Otros segmentos como la producción de aceites aumentó un 9,5%, la de automóviles un 5,7% y la de gas un 2,9%. En contraposición, la producción de hierro disminuyó un 5,9% y las ventas de vehículos a concesionarios cayeron un 9,2%, el mayor descenso en comparación con otros indicadores. Por otro lado, tanto el consumo durable como el crédito a las familias siguieron mostrando debilidad.
En el sector agropecuario, el índice IACA-BCR experimentó un incremento del 1,4% mensual, colocándose a un 0,2% del récord histórico. Las labores agrícolas fueron las principales responsables de este crecimiento, con un aumento del 2,6% gracias al avance en la cosecha de soja, que abarcó el 75% de la superficie prevista, un registro excepcional para mayo. La molienda de soja creció un 2% y la de cebada un 1,2%. El índice general aumentó un 8,8% interanual, con el subíndice de agroexportación liderando con un crecimiento del 15,3% en comparación interanual.
En el sector de la construcción, el Índice Construya subió un 1,9% y el consumo de cemento aumentó un 7,1%, impulsado principalmente por el despacho a granel. Analytica sostiene que estos incrementos se deben más a una recuperación post caídas significativas en abril, cuando el consumo se redujo un 7,5%, que a un cambio estructural. Excluyendo los casos de 2024 y 2020, el consumo de cemento en mayo fue el más bajo desde 2019.
Este sector es uno de los pilares en los que el equipo económico confía para impulsar la recuperación. El viceministro de Economía, José Luis Daza, mencionó que están evaluando diversas alternativas para fomentar el crédito tanto en pesos como en dólares, especialmente destinado a la construcción. Se han llevado a cabo negociaciones sobre propuestas que van desde la venta de acciones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) hasta la creación futura de los Fondos de Asistencia Laboral (FAL).
Según se ha conocido, empresarios han presentado propuestas para dinamizar el mercado de viviendas dirigido a la clase media. Una de las ideas centrales consiste en utilizar los recursos provenientes de la venta de acciones del FGS, lo que requeriría la aprobación de una ley en el Congreso, para destinar entre USD 15.000 millones y USD 20.000 millones a la reducción de hipotecas, buscando así ampliar el acceso al crédito habitacional.
Otra propuesta significativa se refiere a la organización del FAL, sugiriendo que las cuentas individuales por empresas se agrupen en una o varias cuentas colectivas. De esta forma, el remanente no utilizado para indemnizaciones podría ser dirigido a hipotecas, aumentando así la capacidad de financiamiento. “Al agrupar todas en un FAL, dado que los fondos destinados a indemnizaciones son mínimos, se generará un remanente considerable que se podría destinar a hipotecas”, explicaron quienes participan de las discusiones.
El sector automotriz presenta un panorama variable según analistas, ya que aunque la producción de automóviles creció un 5,7% mensual, el patentamiento de unidades disminuyó un 2,4% y las ventas a concesionarios sufrieron una caída del 9,2%. También se observó un retroceso del 1,4% en el patentamiento de maquinaria agrícola, moderando así la inercia positiva de meses anteriores.
Desde algunas consultoras, se reportó un crecimiento del 0,7% anual en mayo, con una variación nula acumulada en los primeros cinco meses. La medición desestacionalizada mostró un avance del 0,6% con respecto a abril. Ocho de los once sectores principales lograron cerrar el mes en terreno positivo, aunque el comercio continuó siendo el área con mayores dificultades para revertir la tendencia.
En agricultura y ganadería, el crecimiento se estableció en un 6,4% durante mayo, acumulando un 7,6% en el mismo periodo de los primeros cinco meses, impulsado principalmente por el sector agrícola, mientras que la ganadería redujo el número de cabezas faenadas debido a cambios en los ciclos de engorde y retención de vientres. En la industria manufacturera, se registró un aumento del 1,3% mensual, alcanzando su mejor desempeño del año, aunque con resultados dispares: mientras la producción de maquinaria y equipo cayó un 14,6% interanual, las refinerías crecieron un 10,9%. En el acumulado de cinco meses, el sector industrial reportó una baja del 2,3%. El sector de minas y canteras experimentó un crecimiento del 8,6% en mayo y del 6,5% en el periodo enero-mayo, impulsado por la extracción de petróleo y la actividad en Vaca Muerta.


















