Durante una exposición formal, clara y directa en la Comisión de Deportes de la Cámara de Diputados, el 12 de mayo pasado, Moccia hizo hincapié en que “El Enard (Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo) tiene un presupuesto que no supera los 14 millones de dólares. ¿Cómo se puede gestionar el deporte de una nación tan rica como Argentina con esa cantidad? Es imposible”.
El presidente del COA transmitió un mensaje crítico: “Estamos en una situación muy difícil y preocupante. Hoy no contamos con los recursos ni siquiera para preparar a nuestros deportistas en camino a los Juegos (Ndr: Odesur que tendrán lugar en septiembre en Santa Fe). ¿Cuál es la preocupación más apremiante? No vemos respuestas ni soluciones. Esa es la gravedad de la situación”. Estas afirmaciones fueron realizadas ante la audiencia de la Comisión presidida por Jorge Chica, también un destacado dirigente del ciclismo local.
La cuestión de los entrenadores nacionales en deportes amateurs, un problema que generalmente queda relegado y fuera del foco mediático, ha cobrado relevancia en los últimos meses, dado que múltiples factores han contribuido a esta realidad. En particular, los escasos apoyos económicos, las becas insuficientes y los recortes presupuestarios han obligado a una gran cantidad de entrenadores a buscar oportunidades en el extranjero, donde las perspectivas laborales son más alentadoras.
Desde mayo, con el comienzo inminente de los Odesur, la situación se ha vuelto aún más delicada. Este evento representa la tercera vez en la que Argentina será sede de los Juegos, tras las ediciones de Rosario en 1982 y Buenos Aires en 2006. En este contexto, se llevó a cabo un diálogo con presidentes de federaciones, dirigentes y directores nacionales sobre las implicancias de esta problemática.
Matías Alto, actual director técnico nacional (DTN) del seleccionado argentino de tenis de mesa, se manifestó al respecto: “Coincido plenamente con las declaraciones de Moccia. Es cierto, esto está sucediendo. Y probablemente suceda aún más si la situación no mejora”. Alto reveló que el DTN anterior, Gustavo Levisman, actualmente se encuentra trabajando en Portugal, no solo para mejorar su situación económica sino también porque allí se practica un tenis de mesa profesional. “Las razones son claras: se busca superación profesional y mejores condiciones. Por esas dos variables, muchos atletas y entrenadores están optando por irse a Europa”, explicó.
Alto, quien posee una vasta experiencia tras haber participado en doce mundiales y haber sido entrenador del equipo en seis Juegos Panamericanos y de la selección masculina en tres Juegos Olímpicos (Atenas 2004, Beijing 2008 y Londres 2012), observa que en la actualidad, el deporte cuenta con veinte atletas compitiendo en ligas profesionales en Europa. “Ni en Argentina ni en América existe la estructura adecuada para este tipo de competencias, que alberga los recursos económicos necesarios para que los clubes paguen decentemente a los jugadores. El profesionalismo está allá, por eso se van”, agregó.
Por otra parte, Alejandro Cloos, director técnico deportivo de la Federación Argentina de Yachting (FAY), aportó su perspectiva, indicando que se tiene conocimiento de más de setenta entrenadores nacionales desempeñándose para otros países. En sus declaraciones, Cloos explicó que el fenómeno es multifacético: “En el ámbito del deporte, la falta de apoyo no se limita a que las becas sean escasas o que los sueldos para los entrenadores sean pagados de manera irregular. El problema es más profundo; al no contar con respaldo, los deportistas, en esencia, carecen de fuentes de trabajo”.
Asimismo, Cloos subrayó que la carencia de recursos afecta la posibilidad de que los deportistas compitan a nivel internacional, lo que tiene un efecto colateral igualmente despreciable en la situación de los entrenadores. “Si bien podría parecer que los entrenadores debieran estar bien remunerados, la realidad es que este déficit impacta en todos los frentes, no solo en el cuerpo técnico. La situación es global; está todo descapitalizado y en deterioro”, apuntó Cloos, quien participó como entrenador de la FAY en cinco Juegos Olímpicos (Atlanta 1996, Sydney 2000, Beijing 2008, Londres 2012 y Río de Janeiro 2016) y en seis Juegos Panamericanos.
“En ocasiones, cuando logramos conseguir que un atleta extranjero esté dispuesto a colaborar nos resulta común trabajar usando los recursos de ambos. Por ejemplo, apoyamos a un joven atleta estadounidense que nos facilita el acceso a barcos y botes. Es un intercambio muy común en este contexto; las circunstancias son difíciles, pero lo hacemos por la pasión que sentimos por nuestro deporte. Seguiremos hasta que la situación se torne insostenible”, concluyó Cloos.
Entre la extensa lista de entrenadores de yachting trabajando en el extranjero destaca Juan De la Fuente, doble medallista olímpico (Sydney 2000 y Londres 2012), así como Javier Conte (bronce en 2000) y medallistas panamericanos como Victoria Travascio y Sol Branz, quienes obtuvieron oro y bronce en 2015 y 2019 respectivamente.
María Julia Garisoain, remera olímpica, máster en gestión deportiva y parte de la mesa directiva del COA, expresó su inquietud sobre la situación de los entrenadores: “Los entrenadores son el motor del deporte de Alto Rendimiento Deportivo (ARD); son quienes ensamblan y desarrollan el máximo potencial de cada atleta. Hace unos años trabajamos para colocar al atleta en el centro de la gestión deportiva y escuchar sus necesidades, ahora es fundamental hacer lo mismo con los entrenadores y darles el lugar que merecen en el deporte argentino”, enfatizó la exremera, quien ha sido representante olímpica en dos ocasiones y ha obtenido múltiples medallas en los Juegos Panamericanos.
Garisoain agregó que desde el COA se ha instaurado una comisión de entorno bajo la dirección de Laura Martinel y que, desde el fortalecimiento del ENARD, están llevando a cabo diversas acciones destinadas a respaldar el rol de los entrenadores y mejorar sus condiciones laborales. “No queremos que tengan que tomar la difícil decisión de emigrar a otras naciones para hacer grande a otras banderas”, apuntó Garisoain, que también elaboró una lista de algunos entrenadores argentinos que actualmente trabajan en el exterior: Milka Krajlev (Chile), Clara Rhoner (EE.UU.), Mariano Kowalski, Hernando Chamorro y Facundo Águila (Francia), Martín Cambareri (Suiza), Osvaldo Borchi (Paraguay), Claudio Aguila (Perú) y Facundo Forneris (Paraguay).
Ariel Martínez, presidente de la Federación Argentina de Tiro, también se refirió a la complejidad de la situación actual, especialmente al hecho de que varios países han incrementado significativamente sus presupuestos, mientras que el de Argentina se ha reducido. “El incremento ha sido notable en lugares como México, Guatemala, Chile y Perú; estos últimos dos países son rivales directos en los Odesur. Es cierto que no se puede pedir todo al Estado, y hay decisiones difíciles que deben tomarse, siempre complicadas para todos”, explicó Martínez.
El exsecretario de Deportes entre 2004 y 2014, Claudio Morresi, compartió su perspectiva, enfatizando que “hace doscientos años existe una pugna entre quienes desean un país independiente, soberano y que genere oportunidades para todas las clases sociales, y aquellos que prefieren un país dependiente y que las riquezas se concentren en una élite”.
“El deporte no escapa a esta disputa: en ciertos períodos históricos, permite que quienes tienen el conocimiento para formar y desarrollar a nuevas generaciones puedan hacerlo; en otros, como sucede en la actualidad, aquellos responsables de forjar glorias deportivas deben emigrar a diferentes rincones del mundo, ya que en nuestro país carecen de las oportunidades laborales o se ven relegados a recibir ingresos insuficientes debido a la crisis económica que afecta a la gran mayoría”, definió Morresi en sus declaraciones.
Jorge Luis Serpi, presidente de la Federación Argentina de Canoas (FAC), destacó en una charla sobre la situación de los entrenadores en el extranjero: “Actualmente, Pablo Hoffman está trabajando en Chile y Ezequiel Di Giacomo en Paraguay. Es importante resaltar que no debemos perder este valioso capital humano, que ha sido capacitado a lo largo de los años; esa inversión se desarma y debemos comenzar de nuevo”.
El dirigente también valoró el esfuerzo de los entrenadores argentinos que, a pesar de las complicadas circunstancias actuales, continúan trabajando para contribuir al progreso del deporte en el país. “Nuestros entrenadores no reducen su dedicación hacia el equipo, incluso cuando las condiciones no son las adecuadas. Siguen actuando con el mismo profesionalismo de siempre”, manifestó Serpi, quien ocupa la presidencia de la FAC desde 2023 y tiene 46 años.
Jorge Chica, vicepresidente de la Unión de Ciclismo de la República Argentina (UCRA) y titular de la Comisión de Deportes de la Cámara de Diputados, señaló que varios entrenadores han tomado la decisión de sumarse a otras selecciones nacionales, como las de Paraguay y Chile, que tienen mejores presupuestos para el deporte que Argentina.
Chica compartió un detallado archivo con los nombres de entrenadores de ciclismo que actualmente trabajan en el exterior: Sebastián Alexander (Estados Unidos), Mauricio Frazer (Bélgica, Francia, España), Sergio Gili (Chile), Leonardo Cacciola (Latinoamérica), Lucas Sebastián Haedo (España, Estados Unidos), Maximiliano Richeze (Italia y Sudamérica), Gustavo Artacho (Estados Unidos y director técnico de la selección de Paraguay). En BMX, se destacan Federico Polo (El Salvador), Ramiro Marino y Flavio Vaccarezza (Estados Unidos).
“Argentina siempre es bien vista en todos los deportes y especialmente entre los entrenadores. Sin embargo, existen federaciones que, lamentablemente, no pueden contener a sus formadores, quienes son muy solicitados por otras entidades deportivas debido a su alta preparación. Lo que las becas del Enard y lo que puede ofrecer la federación son significativamente inferiores a lo que pueden pagar otras selecciones en el continente”, concluyó Chica.
Finalmente, Sergio Turiace, director técnico nacional del equipo argentino de esgrima, fue contundente: “La falta de apoyo económico a los entrenadores deportivos, tal como lo mencionó Moccia, representa un grave problema para los conjuntos técnicos que componen las selecciones argentinas. Los entrenadores carecen de garantías para cubrir al menos la canasta básica que les permita satisfacer sus necesidades de alimentación y vivienda”.
Turiace, que ha sido galardonado con tres premios Olimpia de Plata (1983, 1987 y 1988), compitió en dos Juegos Olímpicos (Los Ángeles 1984 y Seúl 1988) y ha sido técnico en otros tres (Sídney 2000, Atenas 2004 y Pekín 2008), expresó que esta falta de recursos obliga a la mayoría a buscar fuentes de ingresos alternativas o aceptar ofertas fuera del país para continuar su actividad profesional. “Si esta situación no se revierte en un corto plazo, causará un daño estructural en el deporte argentino, afectando tanto al deporte formativo como al de mediano y alto rendimiento”, concluyó el dirigente.
“Resulta complicado construir cuando destruir los logros alcanzados por el deporte es un proceso sencillo. Solo con seguir recortando presupuestos estaremos en camino a esa destrucción. Es probable que la historia deportiva demande, más temprano que tarde, responsabilidades por esta situación”, finalizó Turiace, poniendo de relieve una problemática creciente que impacta de manera contundente en las posibilidades del deporte argentino de alto rendimiento.


















