Cuando Inter Miami llegó al Nu Stadium para su debut en la Leagues Cup frente a Atlético San Luis, el capitán argentino fue abordado por el periodista Bruno Vain. Con una actitud relajada y acompañado de Rodrigo De Paul, el periodista le preguntó: “¿Se va Thiaguito?”. Messi, ya al tanto de las versiones que circulaban, respondió con un claro “No”. Con esa única palabra desactivó un rumor que incluso mencionaba una posible llegada de Thiago a Barcelona en noviembre.
Así, Thiago, que actualmente tiene 13 años y juega en las divisiones inferiores de Inter Miami como mediocampista desde 2023, continuará su desarrollo en Estados Unidos al lado de su familia. Las especulaciones sobre su futuro no surgieron de forma arbitraria. Aunque no hubo una confirmación oficial, varios elementos alimentaban la teoría de quienes disfrutan de las conjeturas deportivas.
Uno de los factores era simbólico: Thiago está a solo tres meses de cumplir la misma edad con la que Lionel dejó Rosario para mudarse a Cataluña y comenzar un trayecto que lo llevaría a convertirse en una leyenda. El segundo aspecto se relacionaba con una cuestión reglamentaria. En España, a partir de los 14 años, los futbolistas de las divisiones inferiores son considerados federados, lo que a menudo implica decisiones clave sobre el futuro de los jóvenes talentos y que, según las versiones, podría abrir la puerta a un eventual arribo a La Masía.
Además, Thiago ya no es un extraño para el Barcelona. Durante la etapa de su padre en el club, formó parte de la Barça Escola entre 2016 y 2019, antes de trasladarse a Estados Unidos tras la llegada de Messi a Inter Miami, luego de un breve periodo en la cantera del Paris Saint-Germain. Este vínculo, sumado al apego que la familia tiene hacia la ciudad catalana, hizo que la historia adquiriera mucha fuerza, a pesar de su falta de respaldo oficial.
Sin embargo, las palabras de Messi fueron suficientes para dar por cerrada una historia que duró menos de 24 horas. Tras desmentir los rumores, Leo volvió a expresarse donde mejor lo sabe hacer: en la cancha. En su primera titularidad después del Mundial 2026, anotó dos goles, brindó una asistencia y lideró la remontada de Inter Miami ante Atlético San Luis, comenzando así su participación en la Leagues Cup con una actuación decisiva.


















