El dirigente industrial afirmó que es necesario reconocer el esfuerzo de los empresarios que continúan invirtiendo en el país y planteó que el debate debe centrarse en la generación de condiciones que permitan mejorar la competitividad del sector manufacturero.
El intercambio entre Caputo y Rappallini expuso las diferencias entre el Gobierno y el sector industrial respecto del rumbo de la política productiva, las condiciones para competir y el rol de las herramientas de apoyo a la actividad.
“No quiero polemizar, pero no son comentarios acertados que contribuyan al diálogo necesario para avanzar como país. Nosotros consideramos que defender la industria no es incompatible con promover la estabilidad macroeconómica, reducir la inflación, lograr un equilibrio fiscal y normalizar la economía”, expresó Rappallini.
El presidente de la UIA señaló que los reclamos del sector están vinculados a la necesidad de contar con condiciones equitativas de competencia. En ese sentido, mencionó como principales dificultades la carga impositiva, los costos laborales, la infraestructura, el financiamiento, la competencia desleal, la caída del consumo y la menor actividad en distintos segmentos industriales.
Rappallini remarcó que el planteo no busca obtener privilegios, sino establecer un marco que permita a las empresas argentinas competir bajo condiciones similares a las de otros países.


















