El incremento del Índice de Precios al Consumidor porteño estuvo impulsado principalmente por los rubros Recreación y cultura, Restaurantes y hoteles y Transporte.
En los primeros dos casos, la suba estuvo relacionada con factores estacionales vinculados al receso invernal del ciclo lectivo. En Transporte, en tanto, tuvieron impacto los aumentos en los servicios públicos, especialmente la actualización de las tarifas de las líneas de colectivos bajo jurisdicción de la Ciudad, que registraron un incremento del 3,9%, además de los ajustes en los pasajes aéreos.
La diferencia entre el indicador porteño y la medición nacional se explica, en parte, por la composición de las canastas utilizadas para calcular cada índice. La medición de la Ciudad tiene una mayor participación relativa de algunos rubros, como turismo y alquileres, que tuvieron aumentos importantes durante julio.
Entre los principales incrementos del mes se destacaron los servicios de alojamiento, con una suba del 29,1%; los paquetes turísticos, con un aumento del 26%; y los pasajes aéreos, con una variación del 21,7%. También influyó el aumento del 1,8% en los alquileres, un componente con mayor peso dentro de la medición porteña.
De acuerdo con análisis privados, la mayor incidencia de los gastos relacionados con turismo y vivienda en la estructura del índice de la Ciudad explica buena parte de la diferencia frente a las estimaciones del indicador nacional. Por ese motivo, las proyecciones apuntan a que la inflación medida a nivel país se ubicaría cerca del 2%, alrededor de 0,9 puntos porcentuales por debajo del registro porteño.
Los analistas también señalaron que el resultado de julio en la Ciudad estuvo condicionado por una mayor participación de componentes estacionales en comparación con la metodología utilizada para el índice nacional.
El dato porteño suele ser considerado una referencia anticipada del comportamiento del Índice de Precios al Consumidor nacional que difundirá el Indec.
La última encuesta de expectativas elaborada por el Banco Central reflejó que los analistas estimaban una inflación nacional del 2% para julio, frente al 1,9% registrado en junio.
Algunas proyecciones privadas ubicaron el índice nacional en valores superiores a esa estimación. Un cálculo basado en la ponderación de los distintos componentes llevó la variación esperada al 2,3%, aunque otras estimaciones mantuvieron una previsión cercana al 2% mensual.
Otras consultoras proyectaron una inflación de julio del 1,9%, mientras que algunas elevaron su cálculo hasta el 2,1%.


















