El cronograma de aumentos establece una suba del 1,9% en agosto, del 1,8% en septiembre, del 1,7% en octubre y del 1,6% tanto en noviembre como en diciembre.
A partir de agosto también comenzó a regir una suma no remunerativa mensual. Para quienes trabajan 16 horas semanales o más, el adicional es de $20.000. En jornadas de entre 12 y 16 horas, alcanza los $11.500, mientras que para quienes trabajan menos de 12 horas semanales es de $8.000.
Estos montos comenzarán a incorporarse progresivamente al salario básico. En septiembre se suma el 25% del adicional, en octubre se incorpora otro 50% y el 25% restante pasa al salario en noviembre.
Con la actualización correspondiente a septiembre, las remuneraciones mínimas para las distintas categorías quedaron establecidas de acuerdo con la modalidad de trabajo.
Para las trabajadoras con retiro, el salario de una supervisora quedó en $4.523,11 por hora y $564.246,70 mensuales. En el caso del personal para tareas específicas, la remuneración es de $4.303,50 por hora y $526.829,56 por mes. Para quienes realizan asistencia y cuidado de personas, el valor alcanza los $4.072,38 por hora y $514.903,51 mensuales, mientras que el personal para tareas generales percibe $3.804 por hora y $466.756,24 mensuales.
En el caso de las trabajadoras sin retiro, la remuneración de una supervisora es de $4.920,89 por hora y $624.313,90 mensuales. Para el personal destinado a tareas específicas, el valor asciende a $4.684,53 por hora y $582.283,26 por mes. Las caseras reciben $4.072,38 por hora y $514.903,51 mensuales. Para asistencia y cuidado de personas, el salario alcanza los $4.520,15 por hora y $569.593,41 mensuales, mientras que el personal para tareas generales percibe $4.072,38 por hora y $514.903,51 por mes.
A estos valores deben sumarse, según corresponda, los adicionales no remunerativos. El monto es de $8.000 para quienes trabajan menos de 12 horas semanales, de $11.500 para las jornadas de entre 12 y 16 horas y de $20.000 para quienes cumplen 16 horas semanales o más.
El sector cuenta actualmente con alrededor de 448.000 trabajadoras registradas. Esa cifra representa una reducción de 16.324 empleadas respecto de noviembre de 2023, mientras que una parte significativa de las trabajadoras de casas particulares continúa desempeñándose en condiciones de informalidad.
Para quienes permanecieron dentro del empleo registrado, la evolución de los salarios significó una pérdida importante frente a la inflación. Desde noviembre de 2023, las remuneraciones acumulan una pérdida de poder adquisitivo cercana al 40%. Si se toma como referencia un índice de precios más actualizado, el deterioro alcanza aproximadamente el 42%.


















