El siniestro se produjo en la tarde del jueves, alrededor de las 17.30, en el paraje Ojo de Agua, localizado a unos tres kilómetros al sudeste de la capital provincial. La víctima ha sido identificada como Alexander Koch, de 40 años.
De acuerdo con la investigación preliminar referida por fuentes locales, Koch logró desplazarse aproximadamente 250 metros antes de que su ala delta se enredara en los cables, provocando su caída sobre una zona de pastizales. El impacto resultó en heridas mortales para el piloto, mientras que la aeronave se incendió por completo.
Los primeros efectivos que arribaron al sitio encontraron los restos calcinados del ala delta y confirmaron la muerte del piloto. En la escena trabajaron efectivos policiales, personal de la Policía Científica de San Isidro, bomberos, autoridades de EMSA y el médico de guardia.
El médico presente diagnosticó la muerte de Koch y ordenó la autopsia correspondiente. Más tarde, la Policía procedió a trasladar el cuerpo a la Morgue Judicial para continuar con las diligencias establecidas.
Hace aproximadamente dos meses, en Voss, Noruega, el destacado campeón mundial de ala delta, Jon Gjerde, padeció un incidente similar cuando su unidad se rompió durante una exhibición de vuelo, provocando su caída. En un video grabado con una cámara montada en su ala delta, se observa que Gjerde realiza un giro exitoso, pero durante el segundo intento, la estructura se fractura, llevándolo a descender rápidamente. A pesar de la situación, Gjerde mantuvo la serenidad y utilizó su paracaídas de emergencia, logrando aterrizar en el agua de un lago, donde fue rescatado por una embarcación y solo resultó con algunas contusiones.


















