El 28 de septiembre de 1966, un grupo de 18 jóvenes argentinos desvió un avión de Aerolíneas Argentinas hacia las Islas Malvinas y allí izó siete banderas argentinas. Una de esas insignias permanecía en el museo y, según denunciaron los excombatientes, fue retirada recientemente por decisión de las autoridades de la Secretaría de Cultura de la Nación.
La situación generó cuestionamientos por el valor histórico y simbólico de la bandera, vinculada con uno de los episodios relacionados con el reclamo argentino de soberanía sobre el archipiélago. Los excombatientes señalaron que la insignia forma parte de la memoria vinculada con Malvinas y que su preservación tiene importancia histórica y cultural.
El reclamo se suma a otro episodio relacionado con una bandera argentina que se encontraba en la Casa Rosada y que fue retirada a comienzos de año con el argumento de que necesitaba tareas de restauración debido a su estado de deterioro. Hasta el momento, su ubicación y las condiciones en las que se encuentra no fueron informadas públicamente en los términos reclamados.
En ese caso, diputados de Unión por la Patria presentaron un proyecto para solicitar su restitución y reclamaron al Poder Ejecutivo información sobre el estado actual de la pieza, sus condiciones de conservación, los trabajos de restauración realizados y las fechas previstas para su exhibición nuevamente.
Los legisladores remarcaron además el valor histórico, cultural y simbólico de la bandera retirada de la Casa Rosada y su vinculación con la reivindicación argentina de los derechos soberanos sobre las Islas Malvinas.
El retiro de la bandera del Museo Malvinas generó así un nuevo reclamo en torno a la preservación de objetos vinculados con la historia del archipiélago y con las distintas expresiones del reclamo argentino de soberanía.


















