Durante una exposición ante la Cámara de Comercio Internacional de Francia, Figueroa explicó que el aumento de la población implica desafíos permanentes para la administración provincial, especialmente en áreas como educación, salud y seguridad.
En ese sentido, sostuvo que una de las prioridades es reducir el atraso acumulado en materia de infraestructura. Según planteó, poner al día esas obras resulta necesario para garantizar condiciones de sustentabilidad social que acompañen el crecimiento de la provincia.
El gobernador también vinculó la inversión pública con el desarrollo de la actividad privada. Explicó que las obras realizadas por el Estado buscan generar efectos positivos sobre el conjunto de la economía y crear condiciones para que aumenten la actividad y el crecimiento.
El crecimiento poblacional está relacionado, a su vez, con el proceso de llegada de personas desde otras provincias. Ese movimiento interno incrementa la demanda sobre los servicios provinciales y obliga a ampliar la capacidad de respuesta del Estado frente a una población en expansión.
En paralelo, Figueroa destacó el papel que tiene el sector energético en la llegada de capitales a Neuquén. Señaló que actualmente el petróleo y el gas son los principales motores de las inversiones y remarcó el trabajo que la provincia lleva adelante junto con las empresas operadoras.
El mandatario neuquino también resaltó la coordinación con el Gobierno nacional en materia de hidrocarburos. Según explicó, esa articulación permitió avanzar en cambios normativos para el sector y destacó como un antecedente la participación de una provincia productora en la elaboración de la Ley de Hidrocarburos.
Para Figueroa, el desafío consiste en acompañar el crecimiento de la actividad energética y de la población con inversiones públicas suficientes para sostener los servicios y generar las condiciones necesarias para el desarrollo económico de Neuquén.

















