Con este resultado, el sector acumuló 314.975 vehículos producidos entre enero y septiembre, lo que representa un retroceso del 16,9% frente al mismo período del año previo.
El desempeño de las exportaciones, en cambio, mostró una tendencia diferente. En septiembre se enviaron al exterior 28.213 unidades, un 6,8% más que en el mismo mes del año anterior. En los primeros nueve meses, las ventas externas alcanzaron los 203.072 vehículos, con un crecimiento del 1,6% respecto de las 199.811 unidades exportadas durante igual período previo.
El comportamiento de las ventas internas aparece como uno de los principales factores detrás de la baja de la producción. En septiembre, las entregas mayoristas a concesionarios totalizaron 43.214 vehículos, un 20,4% menos que en el mismo mes del año anterior. Entre enero y septiembre, las terminales entregaron 344.589 unidades a la red comercial, con una disminución del 24,3%.
Desde el sector automotor señalaron que septiembre dejó una mejora respecto de los meses anteriores, especialmente en las ventas a concesionarios y en las exportaciones. Sin embargo, el balance acumulado hasta septiembre todavía refleja un escenario de menor actividad.
La industria también mantiene como objetivo recuperar volumen de producción y mejorar su inserción en los mercados internacionales. En septiembre, el 71% de las unidades fabricadas tuvo como destino la exportación, el porcentaje más alto del año.
Para el último trimestre, el desafío planteado por el sector es consolidar la mejora observada en los indicadores mensuales y avanzar sobre distintos aspectos de la cadena de valor. Entre ellos aparecen la competitividad, la infraestructura, el acceso a mercados y las condiciones necesarias para ampliar la capacidad productiva y exportadora.

















