“El 1° de agosto de 2028 comenzará la cursada aquí”, apuntó Sebastián Mur, rector del ITBA, mientras observa desde el lugar, equipado con casco de obra, a las maquinarias que despejan el área frente al estadio Monumental y señala cómo se organizará el nuevo edificio, el cual tendrá acceso por la avenida Guillermo Udaondo al 1101.
“Nuestro objetivo no es únicamente el mercado argentino, sino también el de América Latina”, añade Mur al justificar la unificación del ITBA en esta nueva zona, que es actualmente sede de diversas instituciones educativas tanto públicas como privadas, dejando atrás sus instalaciones en Parque Patricios y el microcentro porteño.
Originalmente fundada en Puerto Madero, sede que fue vendida hace un año y medio, esta universidad especializada en ingenierías cuenta hoy con un total de 3500 estudiantes en sus carreras de grado, 1000 en posgrados y 4000 en programas de “educación ejecutiva”.
La edificación de la nueva sede, concebida bajo el paradigma FIT (flexible, integrado y transparente), obtiene financiamiento a través de donaciones privadas, recursos propios y un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que ha colaborado en el análisis del proyecto durante dos años y supervisará la obra hasta su finalización. El costo total del proyecto se estima en US$45.000.000.
BID Invest, parte del Grupo BID que se dedica a financiar proyectos sostenibles, participará con un paquete financiero de US$32.500.000 a través de préstamos A, complementando con un préstamo B de US$12.500.000 procedente de instituciones financieras y fondos administrados, con el fin de captar capital privado para la infraestructura educativa en Argentina, según trascendió.
Este monto se suma a los ingresos obtenidos por la venta de la sede original en Puerto Madero y de los inmuebles en Parque Patricios, así como los ahorros derivados del alquiler en el microcentro. También se incluyen donaciones de exalumnos y entidades vinculadas al ITBA, y actualmente se buscan otros US$10.000.000.
“Los fondos están asegurados para tener el edificio listo en agosto de 2028”, afirmó Martín Pérez de Solay, presidente del consejo de administración del ITBA. “No hay otro similar en América Latina”, subrayó, al destacar que el desarrollo del edificio ha sido meticulosamente calculado.
Mur y Pérez de Solay coincidieron en que establecer la institución en el Parque de la Innovación responde a la procedencia de la mayoría de sus estudiantes, que provienen de áreas cercanas de la ciudad y del norte del conurbano, además de facilitar el acceso al transporte público y el aeroparque metropolitano.
“El ITBA tiene la tasa de empleabilidad más alta en América Latina dentro de su sector”, afirmó Mur, quien junto a Pérez de Solay enfatizó que la universidad prioriza la calidad formativa más que la cantidad. Por ello, subrayan que “el 30% de los estudiantes recibe algún tipo de beca”, destacando además que de las 11 medallas de oro otorgadas a graduados en la historia de la institución, “las últimas seis han sido para estudiantes becados”.
El terreno, que permite una construcción de 60.000 metros cuadrados, albergará 24.000 metros cuadrados de espacios educativos. El edificio contará con dos subsuelos y diez pisos, una terraza destinada a los estudiantes y una “escalera social” que conectará todos los niveles, permitiendo la entrada de luz natural durante la mayor parte del día.
El diseño incluye 3000 metros cuadrados de laboratorios abiertos, organizados por categorías (húmedo, limpio, seco y ruidoso), un aula magna con capacidad para 250 personas y aulas en forma de hemiciclo diseñadas para debates de proyectos, ya que “buscamos acercar la ingeniería a la práctica”, argumenta Mur.
El proyecto también prevé salas de reuniones, espacios de coworking, áreas silenciosas y un Tech Hub para 250 personas, orientado a “fomentar la creatividad, la experimentación y el aprendizaje activo”, explicó el rector del ITBA.
“Todo el edificio ha sido concebido de manera abierta, por lo que no habrá profesores encerrados en oficinas ni investigadores aislados en laboratorios. Los estudiantes tendrán la oportunidad de recorrer la instalación y conectarse con docentes y compañeros, integrándose a lo que acontece en el ITBA”, destaca Mur. “Queremos estar juntos en un ambiente propicio para el crecimiento”.
Dado que el Parque de la Innovación es un área abierta, incluso los parasoles han sido diseñados “para proporcionar luz sin que el sol resulte incómodo en el interior”, ejemplifica Mur.
En los subsuelos se ubicarán laboratorios visible desde la planta baja, especialmente a través del boulevard central que conectará la entrada con el edificio principal. También habrá espacios dedicados a la gastronomía y el esparcimiento, así como áreas para bicicletas y monopatines.
El campus del ITBA obtendrá certificaciones internacionales LEED, EDGE y WELL, que avalan el desempeño ambiental, la eficiencia energética y el bienestar en el entorno construido.

















