La convocatoria estaba prevista para las 8 en Reconquista 654. Para participar, los interesados debían presentar un currículum impreso, su documento de identidad y un formulario disponible mediante un enlace digital. Ante las dificultades que algunas personas podían tener para completar ese trámite, la empresa también contempló la entrega de formularios en papel durante la espera.
La posibilidad de anotarse de manera presencial facilitó la participación de quienes no habían podido completar la inscripción por internet. Muchos se enteraron de la búsqueda a través de redes sociales y llegaron desde distintas localidades del sur del conurbano bonaerense, entre ellas Tristán Suárez, El Jagüel, Luis Guillón, Carlos Spegazzini y Esteban Echeverría. Algunos concurrieron acompañados por amigos o familiares.
Según indicaron los organizadores, la firma buscaba cubrir alrededor de 40 puestos de trabajo para su nuevo local. Sin embargo, la convocatoria no detalló públicamente la cantidad exacta de vacantes, los perfiles requeridos, los salarios ni las condiciones de contratación.
Entre quienes se acercaron había jóvenes de entre 18 y 20 años que buscaban su primer empleo formal, personas con experiencia en atención al cliente, gastronomía, construcción y comercio, y trabajadores que actualmente se desempeñan en actividades temporales o sin registrar.
Una de las principales motivaciones era acceder a los beneficios asociados al empleo formal, como los aportes jubilatorios, la cobertura de salud y una mayor previsibilidad en los ingresos. Para algunos postulantes, además, conseguir un trabajo estable representaba la posibilidad de continuar estudiando o contribuir a la economía familiar.
Una joven que cursa enfermería se presentó con la expectativa de conseguir un ingreso que le permitiera sostener sus estudios. Otros aspirantes, incluso con experiencia en distintas actividades, señalaron las dificultades para acceder a una primera contratación registrada, especialmente cuando no tienen el secundario completo o todavía lo están cursando.
La búsqueda también convocó a personas que ya tienen trabajo, pero no cuentan con estabilidad. Un hombre de 41 años explicó que buscaba una alternativa que le ofreciera mayor seguridad laboral. Entre los antecedentes de los postulantes aparecieron empleos en fábricas, comercios, centros de atención telefónica, obras de construcción y distintas actividades temporales.
Las experiencias más difíciles también estuvieron presentes. Una mujer contó que llevaba más de seis años trabajando sin registrar, con un ingreso mensual cercano a los $600.000. Según relató, debía afrontar por su cuenta los gastos de salud y el dinero que cobraba apenas le alcanzaba para cubrir las necesidades básicas del hogar. Su objetivo era conseguir un empleo formal que le permitiera afrontar los costos de alimentación y servicios.
Otro de los jóvenes que se presentó, de 20 años, había dejado un puesto en un maxikiosco debido a las extensas jornadas nocturnas y a cuestiones personales. Desde entonces, alternaba changas con la búsqueda de una ocupación más estable. También contó que atravesaba una situación habitacional precaria y que su principal objetivo era conseguir trabajo.
Las expectativas salariales variaron según la edad, la experiencia y las necesidades de cada postulante. Mientras un joven de 18 años calculó que necesitaría alrededor de $1.200.000 mensuales para alcanzar una mayor autonomía económica, otros aspiraban a ingresos cercanos al salario mínimo o suficientes para colaborar con los gastos familiares. En varios casos, la prioridad era acceder a un puesto registrado, incluso antes de establecer una remuneración concreta.
El escenario laboral también muestra diferencias entre la evolución del empleo total y la del trabajo asalariado registrado. De acuerdo con los datos del INDEC correspondientes al segundo trimestre de 2026, los puestos asalariados registrados representaron el 48% del total, frente al 25% de los asalariados no registrados y al 27% de los puestos no asalariados.
El organismo aclara que las cifras corresponden a puestos de trabajo y no necesariamente a personas ocupadas, ya que un mismo individuo puede desempeñarse en más de una actividad laboral.
En la comparación interanual entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo período de 2026, el total de puestos de trabajo aumentó en 101.000. Sin embargo, los asalariados registrados disminuyeron en 156.000, mientras que los no registrados sumaron 28.000 puestos adicionales y los no asalariados crecieron en 229.000.
El comercio, uno de los sectores relacionado con varios de los perfiles laborales presentes en la convocatoria, concentró 4.312.000 puestos de trabajo en el segundo trimestre de 2026. De ese total, 1.021.000 correspondieron a asalariados no registrados, según la Cuenta de generación del ingreso e insumo de mano de obra del INDEC.
La convocatoria en Ezeiza reunió así a personas con trayectorias y necesidades diferentes, pero con una expectativa compartida: acceder a una oportunidad laboral que les permita contar con ingresos más previsibles y mejores condiciones de contratación.

















