El nuevo esquema comenzará a funcionar en noviembre. A partir de diciembre, los salarios correspondientes a ese mes serán transferidos a las cuentas que cada empresa designe para constituir el fondo. El mecanismo se financiará mediante un porcentaje de los aportes previsionales de los trabajadores.
La normativa establece un conjunto limitado de instrumentos en los que podrán invertirse los recursos del FAL. Entre las opciones se encuentran títulos públicos nacionales y provinciales y obligaciones negociables emitidas por empresas. En cambio, quedan excluidas las acciones y los bonos denominados en dólares.
Para reducir los riesgos asociados a las inversiones, los instrumentos seleccionados deberán contar con una calificación AAA otorgada por al menos dos de las tres principales agencias de riesgo.
Con la actualización de su nota crediticia, los bonos emitidos por la Ciudad de Buenos Aires alcanzaron el nivel requerido para ser considerados dentro de las alternativas de inversión del fondo.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y el ministro de Hacienda y Finanzas, Gustavo Arengo, destacaron la decisión. Macri vinculó la máxima calificación con el orden financiero de la Ciudad y el cumplimiento de sus compromisos.
Arengo, por su parte, atribuyó la mejora de AA+ a AAA al equilibrio financiero y a la gestión fiscal de la administración porteña. También señaló que la nueva calificación permitirá acceder a condiciones y tasas de financiamiento más favorables en el mercado local para continuar con el programa de obras.
La mejora crediticia adquiere además relevancia por su relación con el mecanismo de financiamiento de las indemnizaciones laborales. Las empresas deberán destinar una parte de los aportes de sus trabajadores al FAL, cuyos recursos serán invertidos exclusivamente en los instrumentos contemplados por la reglamentación.
De esta manera, la nueva calificación permite que los títulos públicos de la Ciudad cumplan con el requisito establecido para el fondo y queden incluidos entre las alternativas disponibles para invertir los recursos destinados al nuevo esquema.

















