Dentro de las distintas partidas, las transferencias a provincias y municipios fueron las más golpeadas: cayeron un 86,6% real entre enero y agosto de este año en relación al mismo período de 2023, cuando ese concepto representaba el 5,7% del gasto primario. Los gastos en bienes de uso —que incluyen la inversión en obra pública— bajaron un 83,6%, y las transferencias a otras entidades del sector público nacional, como empresas estatales y fondos fiduciarios, se redujeron un 62,1%.
También retrocedieron con fuerza las transferencias al sector privado, que financian subsidios a energía y transporte entre otros rubros: cayeron 59,3% y representaban el 7,7% del gasto primario en 2023. Los servicios no personales bajaron 39,9% y las transferencias a universidades nacionales, 39,7%.
En el otro extremo, las jubilaciones y pensiones —que en 2023 concentraban el 38,1% del gasto primario— fueron el rubro con la caída más moderada, del 8,2%. Los gastos en personal bajaron 28,9%, y las ayudas sociales y asignaciones familiares, 30,6%.
El comportamiento de estas partidas, además, no fue parejo a lo largo del año: las jubilaciones y pensiones habían arrancado enero con una baja del 17,7% y la fueron moderando hasta el 8,2% de agosto, mientras que los gastos en personal siguieron el camino inverso, al pasar de una caída del 24,4% a otra del 28,9%. Algo similar ocurrió con las transferencias a universidades nacionales, que pasaron de -11,8% a -39,7%, y con los servicios no personales, que fueron de -32,6% a -39,9%.
En términos de aporte a la baja total del gasto primario, las transferencias a otras entidades del sector público nacional fueron las que más pesaron, con el 23,6% de la caída acumulada. Detrás se ubicaron las transferencias al sector privado (14,9%), las ayudas sociales y asignaciones familiares (14,4%) y las transferencias a provincias y municipios (13%). Los gastos en personal aportaron un 10,6% a la reducción total, y las jubilaciones y pensiones, un 10,1%.
El informe también proyectó el impacto de este ajuste medido como porcentaje de la economía: de sostenerse la baja real observada hasta agosto durante el resto del año, el gasto primario de la APN cerraría 2026 en el equivalente al 12,4% del PBI, una caída de 5,4 puntos porcentuales frente a 2023. Como comparación, la reducción había sido de 4 puntos del PBI en 2024 y de 4,6 puntos en 2025. Con esos números, la baja acumulada del gasto primario nacional entre 2023 y 2026 rondaría los 14 puntos porcentuales del PBI.
El propio informe aclara que su análisis se limita al gasto devengado de la Administración Pública Nacional, que representa cerca del 85% del gasto del sector público total, por lo que la evolución del gasto consolidado del país también va a depender de lo que ocurra con las provincias, las empresas públicas y los fondos fiduciarios.


















