La demanda local aparece como uno de los principales problemas para las empresas. El 50% de las compañías consultadas informó una disminución de sus ventas internas, mientras que el 42,9% registró una baja en la producción. La situación resulta todavía más marcada entre las micro y pequeñas empresas: el 54,8% reportó menores ventas y el 47,8% redujo su nivel de producción.
A esta situación se suma el incremento de los costos, con especial impacto de los gastos energéticos. El deterioro de la actividad también comenzó a reflejarse con mayor intensidad en las finanzas de las empresas: el 47,6% manifestó dificultades para afrontar al menos uno de sus pagos habituales y el 9,2% señaló problemas para cumplir simultáneamente con todos sus compromisos.
Las perspectivas para los próximos meses también muestran señales de cautela. En materia de empleo, el 16,9% de las empresas espera incorporar trabajadores durante el próximo año, mientras que el 27,5% prevé reducir su dotación.
Otro de los factores que aparece en el relevamiento es la competencia desleal. Seis de cada diez pymes consideran que tiene un impacto alto o muy alto sobre sus operaciones, principalmente por sus efectos sobre las ventas y la rentabilidad.
En este contexto, la eficiencia de los procesos aparece como una de las principales herramientas para las empresas industriales. También se plantea la necesidad de profundizar la vinculación entre pymes y grandes compañías para facilitar su integración a las cadenas de valor.
Entre los factores que el sector identifica como pendientes figuran el acceso al financiamiento y al crédito, además de la carga tributaria. También se señala que una parte importante de las importaciones está compuesta por insumos destinados a la producción, lo que puede representar una oportunidad para el desarrollo local si las empresas logran mejorar sus niveles de eficiencia.
El escenario presenta particularidades en el sector automotor. Las terminales, en general vinculadas con grandes compañías cuyas decisiones estratégicas se toman fuera del país, conviven con una mayoría de proveedores autopartistas de capital nacional, que toman sus decisiones localmente.
Para los autopartistas, el nivel de demanda y la relación con proveedores y terminales generan un margen de negociación reducido. La concentración de la oferta de algunos insumos, como la chapa, limita la capacidad de las empresas para negociar precios, mientras que frente a las terminales existe un fuerte poder de compra por parte de los grandes clientes.
La apertura de las importaciones agrega otro elemento al escenario. El ingreso de vehículos híbridos y eléctricos provenientes de China sin aranceles plantea un desafío adicional para la industria autopartista, debido a que este tipo de unidades requiere aproximadamente la mitad de las piezas utilizadas por un vehículo diésel.
A pesar de las dificultades, la llegada de nuevos competidores al mercado autopartista presenta determinadas limitaciones y no constituye por ahora la principal amenaza para el sector. El problema se mantiene tanto en el mercado interno como en el comercio internacional, con Brasil como principal socio.
Frente a este panorama, la investigación, el desarrollo y la innovación aparecen como áreas prioritarias para las pequeñas y medianas empresas. La estrategia plantea comenzar por la capacitación de los equipos de trabajo, avanzar en la consolidación de procesos, estandarización y manufactura flexible, y luego incorporar tecnología.
En esa línea, la inteligencia artificial puede incorporarse a procesos específicos, como el control de calidad, la logística y el mantenimiento predictivo. También se encuentran en desarrollo soluciones vinculadas con robots móviles para la logística interna.
El desafío para las pymes industriales pasa así por mejorar la eficiencia en un contexto de menor demanda, costos elevados y mayor competencia. La reducción de la inflación aparece como una oportunidad para que las empresas concentren sus esfuerzos en optimizar procesos, fortalecer su estructura productiva e incrementar la inversión en innovación.

















