Los registros oficiales muestran que, mientras cada año se incorporan cientos de miles de vehículos nuevos, la cantidad de bajas representa una proporción cada vez menor. En 2025 se patentaron alrededor de 612.000 automóviles y se registraron casi 45.000 bajas, correspondientes a unidades afectadas por accidentes, destrucción, desguace, envejecimiento, exportaciones definitivas o recuperación de piezas.
La tendencia se profundizó durante 2026. Entre enero y agosto se registraron 385.091 patentamientos y apenas 25.803 bajas. Esto significa que por cada 100 vehículos nuevos se retiraron del registro 6,7 unidades. El indicador había sido de 9,9 bajas cada 100 patentamientos en 2024 y de 7,3 durante 2025.
Si el ritmo observado hasta agosto se mantiene, el año terminaría con unas 38.700 bajas. Se trataría del número más bajo de los últimos tres años, por debajo de las 39.520 unidades retiradas en 2024 y de las 44.977 correspondientes a 2025.
La consecuencia es un parque automotor que se renueva a un ritmo insuficiente. La edad promedio de los vehículos pasó de 14,3 años en 2024 a 14,8 años en 2025, mientras que la incorporación de unidades nuevas no alcanza para compensar la menor cantidad de automóviles que abandonan el registro.
Las bajas, además, no necesariamente significan que un vehículo haya llegado al final de su vida útil. De las 25.803 registradas en los primeros ocho meses de 2026, 13.666 correspondieron a trámites de recuperación de piezas, equivalentes al 53% del total.
Otros 11.939 casos, el 46,3%, fueron clasificados como destrucción, siniestros, desguaces o envejecimiento. En tanto, las exportaciones definitivas representaron apenas 198 unidades, el 0,8% de las bajas contabilizadas durante el período.
Los datos sobre la antigüedad de los vehículos retirados también muestran que no se trata exclusivamente de unidades muy antiguas. Sobre 25.588 casos analizados según el año-modelo, la antigüedad mediana fue de 14 años.
El grupo más numeroso estuvo integrado por vehículos de entre 10 y 14 años, con 7.112 unidades, equivalentes al 27,8% del total. Le siguieron los automóviles de entre 15 y 19 años, que sumaron 6.004 bajas y representaron el 23,5%.
En conjunto, los vehículos de menos de 20 años explicaron el 51,3% de las bajas. Dentro de ese universo también aparecen 2.352 unidades con una antigüedad de hasta cuatro años, equivalentes al 9,2% de los casos.
Por marcas, Volkswagen encabezó las bajas acumuladas entre enero y agosto de 2026, con 3.906 unidades, el 15,1% del total. Luego se ubicaron Renault, con 3.431; Ford, con 3.059; Fiat, con 2.885; Peugeot, con 2.814; y Chevrolet, con 2.718.
Las seis marcas concentraron cerca de 18.800 bajas, aproximadamente tres cuartas partes del total registrado durante los primeros ocho meses del año. En un segundo grupo aparecen Toyota, Citroën, Mercedes-Benz, Honda y Nissan, aunque con cantidades considerablemente menores.
El detalle por modelo muestra, a su vez, una fuerte presencia de vehículos que llevan varios años en el mercado argentino. El Volkswagen Gol 1.6 encabezó la lista con 400 bajas, seguido por el Gol Trend 1.6, con 260, y el Gol 1.4 L, con 144.
Entre los modelos con mayor cantidad de bajas también aparecen el Chevrolet Classic 4P 1.4, con 141 unidades; el Fiat Fiorino 1.4, con 132; y el Volkswagen Voyage 1.6, con 123.
El comportamiento de las altas y bajas permite observar así una diferencia cada vez mayor entre la incorporación de vehículos nuevos y el retiro de unidades del parque automotor. Con menos automóviles dados de baja y una edad promedio que continúa aumentando, la renovación de la flota argentina avanza a un ritmo más lento.

















