El resultado de septiembre representó el segundo dato interanual positivo del año. El anterior había sido el crecimiento del 0,9% registrado en junio, después de una extensa sucesión de retrocesos. El último antecedente favorable antes de esa recuperación había sido abril de 2025, cuando las ventas habían aumentado 3,7% interanual.
El comportamiento mensual mostró, sin embargo, que la recuperación todavía es limitada. El índice que mide las ventas minoristas pyme y contempla los movimientos desestacionalizados marcó una contracción del 1,2% respecto de agosto.
Durante septiembre, los consumidores mantuvieron una actitud prudente y concentraron sus gastos en compras cotidianas y de menor valor. El cambio de estación generó consultas y operaciones vinculadas con productos de primavera, pero las familias priorizaron reposiciones consideradas necesarias y postergaron consumos de mayor magnitud.
La evolución también estuvo condicionada por la finalización de los picos de ventas asociados a las fechas festivas y al comienzo del ciclo escolar durante agosto. A esto se sumó una menor disponibilidad de ingresos y mayores limitaciones para financiar las compras mediante tarjetas.
La percepción de los comerciantes mostró un escenario dividido. El 50,2% de los propietarios consultados consideró que su nivel de actividad se mantuvo similar al del mismo mes del año anterior. En tanto, el 44,3% señaló un deterioro en sus negocios, aunque esa proporción se redujo 2,2 puntos porcentuales frente a agosto. Apenas el 5,6% afirmó haber registrado una mejora en su desempeño.
Las expectativas para los próximos meses también presentan posiciones diferentes. El 44,1% espera que el rendimiento de su empresa se mantenga sin cambios, mientras que el 41,8% proyecta una mejora y el 14,1% prevé un escenario negativo.
La cautela también aparece al analizar las inversiones. Más de la mitad de los consultados, el 55,7%, consideró que no es un buen momento para realizar nuevos desembolsos. Otro 31% no tomó posición y solamente el 13,4% se mostró a favor de incrementar las inversiones.
El canal digital, en cambio, mostró una evolución más dinámica. Durante septiembre, las ventas online de comercios que también cuentan con locales físicos crecieron 19,4% frente al mismo mes del año anterior y avanzaron 8,7% respecto de agosto.
El comportamiento fue dispar según la actividad. Cinco sectores terminaron septiembre con crecimiento interanual. Textil e indumentaria encabezó la lista, con una suba del 5%, seguido por calzado y marroquinería, con 3,5%, y ferretería, materiales eléctricos y de construcción, con 3,3%.
En el otro extremo, dos rubros registraron bajas interanuales. Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles tuvo una caída del 3,4%, mientras que alimentos y bebidas retrocedió 3,1%.
El balance de septiembre muestra así un comercio pyme que logró interrumpir parcialmente la tendencia negativa en la comparación anual, aunque todavía mantiene una evolución débil en el acumulado del año y una demanda concentrada en consumos de menor valor.

















