Después de más de un mes en el país, una de las particularidades que ha mencionado es que tanto ella como sus colegas pueden solicitar uno de los autos de la empresa durante sus días libres. “Tenemos dos días libres a la semana. Hoy es uno de esos días. Vamos a pedir el auto de la empresa”, relató al inicio de uno de sus videos.
El vehículo no se entrega de manera automática, sino que debe ser reservado con antelación y está sujeto a disponibilidad. Stefi aclaró que, en general, es recomendable solicitarlo con aproximadamente dos semanas de anticipación. Sin embargo, en esta ocasión, su pareja lo pidió el día anterior y tuvieron suerte al encontrar uno disponible.
Una vez que obtuvieron las llaves, aprovecharon su día libre para explorar la región. Su plan fue viajar hasta Bregenz, una ciudad austriaca situada junto al lago de Constanza y relativamente cercana a las fronteras de Alemania y Suiza, donde se reunieron con amigos que también están viviendo temporalmente en Europa.
El préstamo del automóvil estaba limitado a un horario específico. Podían utilizarlo desde las 10 de la mañana hasta las 19, debiendo devolverlo puntualmente.
Stefi reside en el valle de Montafon, una zona conformada por pequeños pueblos rodeados de montañas, muy reconocida en invierno por sus actividades de esquí. Según detalló, la región recibe turistas de países limitrofes como Suiza y Alemania, y permite disfrutar de una experiencia radicalmente diferente a la vida en una gran ciudad europea.
Su llegada al país se llevó a cabo a través de una visa Working Holiday, que permite combinar estancias prolongadas en el extranjero con trabajos temporales. En su caso, el entorno natural juega un papel crucial en su experiencia, ya que durante sus días libres suele salir a caminar, utilizar el transporte público o aprovechar oportunidades como el uso del vehículo de la empresa para conocer nuevos destinos.
En su video, el trayecto hacia Bregenz le tomó alrededor de dos horas. Allí recorrieron la ciudad, comieron y se acercaron al lago, antes de regresar para devolver el automóvil dentro del horario estipulado. Llegaron apenas unos minutos antes de las 19, entregaron el vehículo y continuaron con sus actividades habituales.
La experiencia laboral también le brinda acceso a otros espacios que utiliza al finalizar la jornada. Stefi mostró, por ejemplo, que después de las 20 puede ingresar al gimnasio y a la piscina del hotel, instalaciones que disfruta junto a su pareja, y que se suman a los beneficios de vivir y trabajar en esa área.
Sin embargo, sus días libres no siempre implican viajes lejanos. Al día siguiente, nuevamente libre, decidió explorar sola las montañas de los Alpes cercanas. Tomó un colectivo hasta una zona más elevada, caminó por senderos diversos y llevó comida y tereré para disfrutar de la tarde admirando el paisaje.
Esa combinación de jornadas laborales intensas y días dedicados a la exploración es una de las características que más resalta de su experiencia. Aunque también admitió que se encuentra “a mil trabajando”, siempre intenta aprovechar su tiempo libre para salir y conocer nuevos lugares, buscando desconectar de la rutina semanal.
Para Stefi, estas son algunas de las pequeñas diferencias que surgen al vivir y trabajar en el extranjero. A pocas semanas de haberse mudado, aún se sorprende con los paisajes que la rodean y aprovecha sus días libres para descubrir un poco más de un lugar que, por ahora, sigue percibiendo como completamente nuevo.


















