La joven presentó la denuncia este miércoles en el colegio, lo que llevó inicialmente a un llamado al 911 y posteriormente a presentar una denuncia formal ante la Justicia, en el marco de una investigación relacionada con presunta intimidación pública.
Según lo que se ha podido reconstruir, la estudiante vio la imagen de su compañero empuñando el arma en un canal de difusión de WhatsApp. Ante esta situación, los investigadores comenzaron a entrevistar a los integrantes de la comunidad educativa con el fin de obtener más información sobre el joven involucrado. Posteriormente, llevaron a cabo un allanamiento en su hogar, donde reside con su madre.
Durante el operativo, se secuestraron un teléfono celular y una tablet. Además, los investigadores se dirigieron a la casa de un familiar del joven, donde un adulto entregó de manera voluntaria un revólver calibre .22, el cual estaba sin municiones.
El adolescente está siendo investigado por intimidación pública, mientras que el propietario del revólver enfrenta cargos por tenencia indebida de un arma de fuego, aunque será liberado.
Cabe recordar que Ian Cabrera Ñúñez fue asesinado el 30 de marzo de este año por un disparo de escopeta 12/70 efectuado por un compañero de la misma escuela. El autor de los disparos, de 15 años, ingresó al establecimiento con el arma oculta en una funda de guitarra y se dirigió al baño. Los disparos se produjeron antes del izamiento de la bandera en el patio interno de la escuela.
Testigos mencionaron que el primer tiro se disparó en el baño, donde el atacante habría herido a Ian, y luego continuó su ataque en el patio interno, un espacio donde los alumnos suelen congregarse antes de salir al exterior. Según declaró Axel, uno de los estudiantes, el tirador expresó su intención de “querer matar a todos”. El agresor fue finalmente reducido por el personal del colegio, logrando despojarlo del arma.
Actualmente, el joven que disparó se encuentra bajo libertad condicional.


















