La falta de acuerdos entre el oficialismo y los bloques dialoguistas dejó al Senado en una virtual parálisis legislativa y complicó el avance de proyectos prioritarios para el Gobierno de Javier Milei. Las diferencias se profundizaron por la falta de diálogo con la Casa Rosada y los cuestionamientos a la forma en que se buscan imponer determinadas decisiones políticas.
Uno de los episodios que expuso el malestar ocurrió la semana pasada, cuando la ausencia coordinada de senadores impidió avanzar con la designación de Nadia Márquez, de La Libertad Avanza, al frente de la Comisión de Acuerdos. El cargo había quedado vacante tras el fallecimiento de Juan Carlos Pagotto.
El faltazo reflejó el descontento de los sectores aliados con la conducción política del Ejecutivo, en particular por la falta de consultas previas y el rol de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, en las negociaciones con el Congreso.
La disputa también impacta sobre el proyecto de Súper RIGI, una de las iniciativas centrales de la administración nacional, que ya obtuvo la aprobación de la Cámara de Diputados, pero continúa sin avanzar en el Senado.
Los senadores Carlos Espínola y Maximiliano Abad reclaman incorporar una cláusula que obligue a destinar al menos el 20% de las compras de insumos y bienes a empresas locales. La propuesta, sin embargo, encuentra resistencia en el Ministerio de Economía, conducido por Luis Caputo, que no acepta esa condición.
En paralelo, los movimientos dentro del oficialismo sumaron otro foco de tensión. La reciente reunión bilateral entre Milei y Patricia Bullrich en la quinta de Olivos fue interpretada en el Senado como una señal de autonomía política de la jefa de la bancada oficialista, que mantiene un acceso directo al Presidente sin depender de intermediarios.
El escenario expone las dificultades del Gobierno para sostener acuerdos parlamentarios y avanzar con su agenda legislativa. Mientras persisten las diferencias por la conducción política y las condiciones de los proyectos económicos, la falta de entendimientos amenaza con prolongar el freno de iniciativas clave en la Cámara alta.


















