Durante la presentación del Informe de Política Monetaria correspondiente al tercer trimestre, el presidente del BCRA, Santiago Bausili, destacó que el tipo de cambio local apenas avanzó un 1% frente al movimiento registrado en el mercado brasileño después de las elecciones presidenciales.
Según explicó, la autoridad monetaria decidió interrumpir temporalmente sus intervenciones en el mercado cambiario para permitir que se estabilizara la situación externa. Posteriormente retomó las compras de divisas y concretó una operación por 47 millones de dólares, la primera intervención de la semana.
Desde la conducción económica interpretaron el comportamiento del dólar como una señal de que Argentina mantiene una dinámica cambiaria propia, con menor exposición a los movimientos de sus principales socios comerciales. Como ejemplo, también mencionaron el caso de Uruguay, donde la cotización de la moneda estadounidense prácticamente no registró cambios pese a los fuertes vínculos comerciales con Brasil.
Respecto de la suba del tipo de cambio brasileño, que alcanzó el 7%, Bausili consideró que estuvo precedida por una caída importante y que parte del movimiento respondió a una corrección esperada por el mercado. También señaló que el resultado electoral pudo influir en las expectativas sobre el valor futuro del real, en función de las diferencias entre los programas económicos de los candidatos.
Otro de los puntos abordados fue la discusión sobre el nivel del dólar en Argentina. Frente a los cuestionamientos de sectores industriales y economistas que consideran que el tipo de cambio está atrasado y perjudica la competitividad, el titular del Banco Central sostuvo que el organismo no trabaja con un valor determinado de la divisa como objetivo.
En cambio, explicó que uno de los parámetros utilizados para evaluar la situación cambiaria es el desempeño de las exportaciones. En ese sentido, aseguró que los volúmenes exportados se encuentran en niveles récord y consideró que ese indicador debe tenerse en cuenta al analizar el funcionamiento del mercado.
Bausili también fue consultado sobre las críticas a la política monetaria y a la estrategia de acumulación de reservas. Entre los cuestionamientos mencionados se encuentran las advertencias sobre posibles efectos negativos de las compras de divisas y los planteos a favor de eliminar las restricciones cambiarias vigentes.
La discusión también alcanzó al nivel de encajes bancarios. Tanto el presidente del BCRA como su vicepresidente, Vladimir Werning, defendieron los porcentajes actuales y consideraron que constituyen una herramienta de prudencia para proteger los depósitos. Según explicaron, los niveles se encuentran en línea con los promedios históricos.
La posición oficial contrasta con los planteos de economistas que reclaman una reducción de los encajes para que las entidades financieras puedan ampliar los préstamos al sector privado y estimular la actividad. En sentido contrario, también existen advertencias sobre los riesgos que una mayor disponibilidad de pesos podría generar sobre el mercado cambiario y la inflación.
Por otra parte, las autoridades monetarias señalaron que comienzan a observarse indicios de una recuperación de la demanda de dinero, un comportamiento que relacionaron con la desaceleración de los precios. También manifestaron expectativas favorables para el desempeño económico durante el cuarto trimestre.
En ese escenario, anticiparon una posible mejora de la actividad y un mayor dinamismo en la entrega de créditos en pesos. Entre los elementos que respaldan esa perspectiva mencionaron la disponibilidad de liquidez de los bancos y una reducción de los niveles de morosidad.


















