La regional permanece intervenida desde 2017, cuando Medina fue detenido en el marco de una investigación judicial por asociación ilícita, lavado de dinero y extorsión. En aquella oportunidad, el juez federal Luis Armella también dispuso un embargo de 200 millones de pesos sobre sus bienes.
El dirigente recuperó la libertad en 2021. Al año siguiente fue sobreseído en una causa que investigaba a funcionarios de la administración de la entonces gobernadora María Eugenia Vidal y a integrantes de organismos de inteligencia, señalados por presuntamente haber armado expedientes en su contra. Sin embargo, el mes pasado la Corte Suprema de Justicia revocó ese sobreseimiento.
Con la intervención todavía vigente y bajo la responsabilidad de Oscar Rizzo, Medina y su hijo Cristian, conocido como “Puly”, buscan reorganizar a sus seguidores y conseguir que la conducción de la seccional vuelva a manos de su sector.
La convocatoria del jueves estuvo precedida por distintas reuniones y actividades en establecimientos laborales y obras de Ensenada, Berisso, Magdalena y Brandsen. También hubo encuentros en la planta de YPF de Ensenada, donde se registró un paro. Como parte de la campaña para reunir participantes, el espacio difundió pasacalles con consignas que reclamaban el fin de la intervención y el regreso de ambos dirigentes a la conducción.
Durante la asamblea, Puly Medina sostuvo que la convocatoria respondía al reclamo por una seccional que consideran intervenida de manera injusta. Posteriormente, su padre agradeció la presencia de los asistentes y se refirió a las sugerencias que había recibido para abandonar la actividad sindical.
Medina descartó esa posibilidad y afirmó que continuará vinculado a los trabajadores. En su discurso también mencionó a referentes internacionales como Nelson Mandela y Luiz Inácio Lula da Silva, a quien felicitó por su triunfo electoral. Además, aseguró que mantiene su voluntad de seguir luchando por sus objetivos gremiales.
El encuentro se desarrolló con presencia policial preventiva ante la posibilidad de nuevos enfrentamientos entre sectores sindicales. Los conflictos entre la agrupación de Medina y el espacio encabezado por Iván Tobar habían generado episodios de tensión en distintas oportunidades.
La custodia se dispuso para evitar incidentes durante la concentración, que reunió a unas 600 personas de acuerdo con las estimaciones de las fuerzas de seguridad.


















