Entre los distintos consejos caseros para cuidar el auto, hay uno poco habitual: cubrir los limpiaparabrisas con una bolsa de plástico. La idea es proteger las escobillas de factores que pueden acelerar su desgaste, especialmente cuando el vehículo queda estacionado en la calle o permanece inmóvil durante mucho tiempo.
Los limpiaparabrisas son esenciales para conservar una buena visibilidad al manejar bajo la lluvia o por caminos con tierra y polvo. La exposición prolongada al sol, las bajas temperaturas y la suciedad, sin embargo, puede deteriorar las gomas y disminuir su eficacia.
Para probar este método no hacen falta herramientas ni productos especiales. Basta con contar con una bolsa de plástico limpia que permita cubrir las escobillas.
Este recurso no sustituye la limpieza ni el mantenimiento adecuados, pero puede ayudar a retrasar el deterioro. Si las gomas están endurecidas o agrietadas, o dejan marcas en el parabrisas, lo recomendable es cambiarlas.


















