Elvira fue claro al describir la personalidad del Border Collie, afirmando que es un perro “más listo que tú y con más energía que tus tres cafés diarios”. Por ello, antes de seleccionar esta raza, es fundamental tener en cuenta no solo su apariencia, sino también las exigencias que conlleva convivir con ella.
Según lo indicado por el especialista, el desafío no radica en que el Border Collie sea inherentemente complicado, sino que necesita un tutor dispuesta a comprender y satisfacer sus requerimientos. Su inteligencia demanda estimulación constante, mientras que su energía requiere de dedicación en tiempo para canalizarla de manera adecuada.
Por ello, enfatiza que “si no tienes nociones sobre este tipo de razas ni tiempo para ellos, no la elijas”. La falta de experiencia puede representar un obstáculo significativo para una convivencia armoniosa cuando el perro no recibe la actividad y el acompañamiento que necesita.
Elvira resalta que “no son mascotas” en el sentido habitual de la palabra, lo que indica que no se trata simplemente de un animal que pueda adaptarse a una rutina pasiva. Sus características requieren un compromiso mucho más profundo por parte de sus dueños.
Los Border Collies se distinguen por su capacidad de aprendizaje y respuesta a órdenes. Sin embargo, para Elvira, esta inteligencia debe ser guiada por un propietario que entienda cómo trabajar con el perro y le dedique el tiempo necesario.
El adiestrador incluyó a esta raza en una lista que considera inapropiada para personas con escasa o nula experiencia en mascotas. También forman parte de este grupo el Pastor Belga Malinois, el Husky Siberiano y las razas consideradas PPP, debido a las particularidades y exigencias específicas de cada una.
En el caso del Border Collie, la combinación de inteligencia y energía es crucial. Para Elvira, disponer de tiempo y conocimientos sobre esta raza es esencial antes de decidir llevar uno a casa.
La advertencia del adiestrador se extiende a un asunto más amplio: la elección de una raza no debería basarse únicamente en su aspecto o en su popularidad. Antes de dar la bienvenida a un perro, es imperativo considerar su carácter, el nivel de actividad que requiere y la experiencia del futuro responsable del cuidado.
Elvira también critica la selección de razas populares sin tener en cuenta sus necesidades. Al referirse al Pastor Belga Malinois, subrayó que “no es una moda, es un ser vivo”, extendiendo este pensamiento al momento de evaluar los reales requerimientos de cada animal.
En este contexto, Elvira concluye con un consejo: “No se trata de tener miedo a este tipo de razas, sino de ser conscientes de lo que necesitan y ofrecerles el apoyo en todo lo que se pueda.”


















