La presidenta del comité, Meg Hillier, dirigió una carta a John-Paul Marks, secretario permanente y director ejecutivo de HM Revenue & Customs (HMRC), demandando garantías de que el organismo está revisando el caso y evaluando si las infracciones detectadas pudieron conllevar consecuencias fiscales para el club o las personas implicadas.
Este requerimiento surge poco después de un fallo que conmovió al fútbol inglés. Una comisión independiente halló culpable al Manchester City de más de cien infracciones a las normativas financieras de la Premier League, tras una investigación que formalmente dio inicio en 2023, pero que revisó operaciones realizadas a lo largo de varias temporadas. El club ha sostenido su inocencia y aún se gestiona el proceso para definir las sanciones definitivas.
La magnitud económica de las maniobras ha motivado la intervención parlamentaria. La investigación determinó que en un plazo de nueve temporadas se emplearon métodos que inflaron ingresos y redujeron costos en más de 900 millones de libras, superando los 1.000 millones de euros. El informe concluyó que se registraron “más de 100 infracciones individuales” a las normas de la Premier durante múltiples temporadas.
La inquietud ahora radica en si detrás de estas irregularidades contables también hay impuestos que no fueron declarados o pagados con precisión. Hillier, en su carta, cuestionó al HMRC sobre si tenía conocimiento de las conclusiones de la investigación, si había solicitado una copia íntegra del informe y cuál había sido su evaluación sobre las posibles repercusiones fiscales. También requirió información acerca del control que realiza el organismo sobre la tributación de los salarios y eventuales mecanismos de evasión o elusión fiscal en los clubes de fútbol.
Uno de los aspectos a escrutar se relaciona con la forma en que se declararon ciertas remuneraciones vinculadas al Manchester City. El fallo abordó, entre otras cuestiones, acuerdos paralelos mediante los cuales pagos asociados al entonces entrenador Roberto Mancini se canalizaron a través de un contrato de consultoría con otro club. La comisión determinó que esos contratos no reflejaban con precisión la verdadera naturaleza de los pagos. En este contexto, expertos tributarios británicos expresan que dicho mecanismo podría suscitar dudas respecto al impuesto sobre la renta y las contribuciones a la seguridad social que correspondían en el Reino Unido.
La intervención del Comité del Tesoro abre un nuevo capítulo para el Manchester City. Hasta el momento, la atención se centraba fundamentalmente en determinar si el club había violado las normas financieras de la Premier y qué tipo de sanciones se debían imponer. Las posibles sanciones contempladas por el reglamento incluyen multas, descensos de puntos y otras penalizaciones deportivas, aunque aún no se ha definido una sanción concreta.
El origen del caso puede rastrearse hasta documentos y correos electrónicos que comenzaron a hacerse públicos en 2018, lo que planteó interrogantes sobre el origen de ciertos ingresos del club relacionados con Abu Dhabi. A raíz de esta información, la Premier League inició una exhaustiva investigación que culminó en el proceso ante la comisión independiente.
El fallo ha cambiado drásticamente la situación: deja de ser una mera serie de acusaciones. La comisión concluyó que se llevaron a cabo más de cien infracciones a lo largo de varias temporadas, y ahora un comité del Parlamento británico busca averiguar si estas violaciones de las normativas financieras del fútbol también constituyeron un incumplimiento de las obligaciones fiscales.
De esta manera, el escándalo del Manchester City comienza a trascender los límites de la Premier League y avanza hacia un terreno potencialmente más comprometedor: el del sistema tributario británico y la intervención del Estado.


















