Durante su exposición, Sturzenegger afirmó que el proyecto se constituirá como el “broche de oro” en el proceso de transformación del mercado de capitales, enfatizando su intención de robustecer el sistema de garantías que sustenta las operaciones de financiamiento.
En consonancia con esto, el presidente de la Comisión Nacional de Valores (CNV), Roberto Silva, anticipó que la propuesta incluirá reformas a la Ley de Mercado de Capitales, la Ley de Fondos Comunes de Inversión, y otros marcos normativos relevantes como el régimen de Obligaciones Negociables y el de fideicomisos, así como ajustes en pagarés y tarjetas de crédito. Según explicó, el proyecto contempla mejoras dirigidas a los instrumentos financieros, al sistema de garantías y al funcionamiento en general del mercado.
Uno de los principales ejes de la reforma será la actualización del régimen de garantías, con la finalidad de permitir que un mayor número de activos respalde las operaciones de crédito.
Dentro de las modificaciones previstas, se contempla una nueva flexibilización en el mercado de warrants. En este sentido, la reforma eliminará la obligación de contratar ciertos seguros, permitirá que las partes determinen libremente los bienes que podrán servir como garantía en una operación y eliminará requisitos sobre la forma de ejecución de esos activos en caso de incumplimiento.
Además, se establecerá un Sistema Federal de Registro de Garantías, que concentrará información sobre prendas y permitirá que empresas privadas puedan establecerlas de manera directa. También se ampliará el rango de bienes susceptibles de ser prendados, incluyendo activos futuros, como cosechas aún no recolectadas.
Sturzenegger indicó que “este esquema busca replicar herramientas utilizadas en otros países, como Brasil, donde las garantías sobre producción futura representan una parte significativa del crédito destinado al sector agropecuario”.
Otro aspecto destacado de la reforma será la eliminación del monopolio que poseen los bancos para ejecutar ciertas garantías. Según el ministro, la apertura del mercado permitirá la participación de más actores y contribuirá a disminuir los costos del financiamiento.
La reforma se extenderá también a otros instrumentos financieros utilizados por empresas y pequeñas y medianas empresas (pymes). El Gobierno pretende ampliar el uso de pagarés y letras de cambio para permitir su emisión en diferentes denominaciones y respaldarlas con una mayor variedad de bienes, facilitando de esta manera el financiamiento de operaciones vinculadas a la producción agropecuaria y otros sectores.
Asimismo, se eliminarán intermediarios obligatorios en el régimen de factura de crédito electrónica para pymes, con el objetivo de simplificar el acceso de estas al mercado de capitales y reducir costos de financiamiento.
También se incluirán ajustes en los cupones de tarjetas de crédito, con el fin de que puedan convertirse en títulos negociables y comercializarse en el mercado. Esto permitirá a los comercios obtener financiamiento a tasas más competitivas, sin depender exclusivamente de las entidades emisoras de tarjetas.
La reforma contemplará, además, una revisión de distintos regímenes regulatorios que, según el Gobierno, imponen costos innecesarios a las empresas. Entre estos, se encuentra la derogación del régimen específico para planes de ahorro y capitalización, que se ajustará al Código Civil y Comercial, y la eliminación de la actual ley de crowdfunding, considerada como generadora de más restricciones que incentivos para el desarrollo del financiamiento.
Por último, el proyecto ampliará las opciones de emisión para fondos comunes de inversión y obligaciones negociables, consolidará en la legislación las reformas regulatorias implementadas durante el último año y modificará diversas normativas para simplificar el funcionamiento del mercado.
Para Sturzenegger, el propósito de esta reforma es la creación de un mercado de capitales con menos restricciones regulatorias, mayor libertad en el diseño de contratos y un sistema de garantías más extenso que facilite el acceso al crédito. “Es una ley que tiene dos grandes ejes: la simplificación y el fortalecimiento de las garantías con las que trabaja el mercado de capitales en Argentina”, concluyó el funcionario.


















