Uno de los principales indicadores del escenario industrial es la utilización de la capacidad instalada, que durante agosto se ubicó en el 39,6%. El registro implica una disminución de 5,2 puntos porcentuales frente al mismo mes de 2025 y muestra que una parte importante de la estructura productiva permaneció sin utilizar.
La contracción alcanzó a todos los rubros y cadenas de valor relevados. Entre los sectores con mayores retrocesos se ubicaron Bienes de Capital, con una baja interanual del 11,1%, y Fundición, que cayó 7,9%. En este último caso, se señaló una menor cantidad de pedidos y una demanda debilitada por parte de las fábricas.
También registraron variaciones negativas Carrocerías y remolques, con una caída del 6,6%; Autopartes, con el 6,4%; Equipos eléctricos, con el 4,4%; y Maquinaria agrícola, con el 2,7%.
El impacto también se reflejó en el empleo. La cantidad de puestos de trabajo del sector disminuyó un 2,5% respecto de agosto del año anterior y registró una baja del 0,3% en comparación con julio.
La caída de la actividad se extendió además a las principales provincias con presencia metalúrgica. Entre Ríos registró una contracción del 8,8%, Córdoba del 7,8% y Buenos Aires del 7,3%. En estos casos, entre los factores señalados aparecen la reducción de los pedidos y una mayor competencia de productos importados. Santa Fe tuvo una baja del 4,4%, mientras que Mendoza presentó una disminución del 0,8%.
Por cadenas de valor, los proveedores vinculados con la construcción registraron una caída del 9,3%, mientras que aquellos relacionados con el consumo final retrocedieron un 8,8%.
El nivel de utilización de las plantas constituye uno de los principales indicadores del momento que atraviesa la actividad. El relevamiento señala que seis de cada diez unidades de capacidad productiva permanecieron sin utilizar durante agosto, una situación que se mantiene entre los factores que limitan la recuperación del sector.
A esto se suma la situación financiera de las empresas. Según el relevamiento, el 10,3% de las compañías metalúrgicas registra atrasos en el cumplimiento de sus obligaciones.
El escenario planteado por el sector combina así una menor producción, reducción del empleo, capacidad instalada ociosa y retrocesos en las distintas cadenas industriales. La actividad acumula una caída del 5,6% en el año, mientras los indicadores de agosto muestran nuevas bajas tanto en la comparación interanual como frente al mes anterior.

















