El incremento tuvo comportamientos diferentes según el sector. Los salarios del sector privado registrado avanzaron 2,3%, mientras que los del sector público subieron 3%. En el sector privado no registrado, la mejora alcanzó el 3,9%.
En términos interanuales, el índice general de salarios acumuló una suba del 36,2%. Dentro de ese resultado, los trabajadores privados registrados tuvieron un incremento del 29,7%, los empleados públicos del 31% y los trabajadores privados no registrados del 59,9%.
La variación interanual de los salarios quedó 2,4 puntos porcentuales por encima de la inflación acumulada durante el mismo período, que alcanzó el 33,8%.
Entre los trabajadores registrados, el aumento de julio fue de 2,5%. El resultado surgió de una suba del 2,3% en el sector privado y del 3% en el sector público. Dentro de este último, los salarios de la administración nacional aumentaron 3,9%, mientras que en las provincias el incremento fue de 3,2%.
En el acumulado entre enero y julio, el índice general de salarios registró una mejora del 21,8%, frente a una inflación de 19,3% en el mismo período.
Por sector, los salarios privados registrados acumularon una suba del 17% durante los primeros siete meses, mientras que los del sector público avanzaron 21,1%. Los trabajadores privados no registrados presentaron el mayor incremento acumulado, con una variación del 34,4%.
La evolución mensual del índice general mostró aumentos de 2% en enero, 1,8% en febrero, 3% en marzo, 3,5% en abril, 1,8% en mayo y 2,9% en junio, antes del incremento de 2,8% registrado en julio.


















